La Europa estrellada
“El pacifismo es un sueño noble, pero desgraciadamente por el momento un sueño que produce pesadillas”.
José Manuel Sánchez Ron*, diario ABC del 15 de marzo de 2025.
Los intelectuales bien alineados con Bruselas y Washington ya han empezado una campaña sentimental y emocional de adhesión al europeísmo como una defensa de la democracia y la libertad en nuestro continente. Arguyen a la historia, a las guerras y a la amenaza rusa, aderezadas con ataques a Trump, culpándolo de no ser lo suficientemente demócrata e incluso culpable de no ser un buen amo.
Entonces vemos que se quiere difundir un nacionalismo no nacionalista... Un europeísmo basado en los valores globalistas de “inclusión, diversidad, libertad”, etc. Como disfraz de la más clara sumisión al imperialismo USA, del belicismo contra una Rusia pintada como el mal absoluto por haberse atrevido a defenderse.
Rusia ha demostrado durante más de 30 años que nunca ha querido invadir nada. Que siempre quiso formar parte del mundo surgido tras la Guerra Fría, pero fue arrinconada y despreciada por el racismo occidental.
La OTAN avanzó, la antigua URSS quedó fragmentada y solamente ha estallado el conflicto abierto después de varias “revoluciones de colores”, después de la guerra en Donbás, tras ocho años de engaños occidentales y la amenaza de Ucrania de formar parte de la OTAN.
Rusia se metió en Ucrania porque ya no le quedó otro remedio. Ahora usan ejemplos históricos queriendo hacer de Rusia una nueva Alemania, recurriendo a la memoria colectiva para no tener que recurrir a la simple lógica y a la razón.
El plan sigue su camino: tras concentrarse los USA en su enfrentamiento global con China, Europa se quedará como campo de batalla contra Rusia. Para ello, hay una contradicción que superar: crear una conciencia unitaria europea, pero enfocada en el odio a Rusia; orgullosa de valores globalistas pero no de los propios; una unidad, pero no soberana, sino orientada hacia los objetivos del Amo. Mientras el nacionalismo y los diferencialismos son alentados en el espacio ruso por los yanquis, estos mismos les prohíben a los europeos ser nacionalistas, ser identitarios, estar orgullosos de cada uno de sus pueblos.
La historia de los enfrentamientos de coaliciones occidentales contra Rusia SIEMPRE ha terminado mal. Convocar a una Cruzada contra Rusia actualmente es un poco complicado: Europa no cree en Dios, Rusia sí; Nadie lucha hasta la muerte en otro país, por el propio sí; Nadie muere por la democracia, los derechos LGBTI o las focas... Por Dios y la patria sí.
Por eso llaman emocionalmente a la defensa de Europa. El problema es hacerlo tras 80 años de propaganda culpabilizadora, tras 80 años de rebajamiento de los valores de sacrificio, patriotismo y honor; tras 80 años proclamando a Europa como lo contrario de la guerra, para así lavásemos nuestros “horribles pecados contra la humanidad”, cometidos durante siglos... ¿Pretenden revertir toda esa sucia propaganda en poco tiempo o todo no es más que un protocolo publicitario? Tal vez los intelectuales funcionarios simplemente se estén ganando su salario escribiendo y actuando contra toda lógica, para que sus Amos estén contentos y se siga manteniendo el tinglado.
Si finalmente estalla una guerra, y los amigos americanos se quedan en su continente mirando, con nuestros países arruinados y nuestra juventud desaparecida... ¿De quién dirán que es la culpa?
Para luchar “por la democracia y la libertad”, se instalará en toda la Unión Europea un Régimen dictatorial. Nos dirán que será "una situación provisional de excepcionalidad" y la mantendrán durante años, con todos los derechos sociales anulados, en nombre de la legalidad más pomposa. Ya no hará falta destituir a candidatos incómodos a la presidencia. Se prohibirán partidos y no habrá elecciones.
Los cuatro puntos esenciales para que Europa, con la UE, llegue a ser un ente soberano (unidad política, diplomacia y ejército comunes, expulsión de militares yanquis y pactos con Rusia) no se cumplen en absoluto con estos llamamientos. Son la Europa estrellada contra un muro fabricado por la UE. Son una competencia interna entre colonizados, no una unidad; no hay un ejército común y la diplomacia exterior actúa bajo permiso yanqui; los yanquis no se van pese a todas las promesas de Trump y todo está enfocado en la agresión a Rusia como lo único que justificaría la existencia de la UE.
Así como en España y otros países el único patriotismo admitido es el que intenta agradar a los que odian precisamente a España, aquel que es obediente y acrítico con el Régimen, en la UE el único patriotismo será el de los europeos con valores yanquis, de bandera arcoíris y consumidores zombificados.
* Nacido en 1949, es un físico teórico y catedrático de historia de la ciencia. Ha estudiado en Gran Bretaña y EEUU e ingresó en la Real Academia Española con el discurso Elogio del mestizaje.













