Técnicas para ahorrar e invertir: Cuatro infaltables en cualquier estrategia de finanzas personales
En una búsqueda por Internet es sencillo hallar datos sobre todo tipo de técnicas para mantener las finanzas en orden, pero no todas son iguales ni todas aplican a cualquier situación.
Por ejemplo, si una persona tiene múltiples deudas, es posible que quiera consolidarlas con un préstamo a tasas bajas antes de hacer cualquier otro movimiento con sus finanzas. Si por otro lado, la persona tiene superávit, entonces puede buscar plataformas como Libertex España para invertir el remanente.
En las siguientes líneas haremos un repaso por encima de las técnicas que permiten una organización financiera básica para tener una relación más sana con el dinero.
La regla de “págate a tí primero”
La regla “pay yourself first” (en español “págate a ti primero”) es muy popular por su simpleza y también por su efectividad. Es ideal para las personas que buscan ahorrar todos los meses un monto fijo.
Consiste básicamente en armar un presupuesto con todos los gastos del mes, para saber con exactitud cuál es el monto que puedes ahorrar haciendo un esfuerzo moderado. Este paso requiere una actitud reflexiva y un momento de elaboración. Siéntate con todos los miembros de la familia para poner en común los gastos y dónde podría hacerse recortes sin sufrir grandes cambios en la calidad de vida.
Una vez que tengas el monto que se puede ahorrar, el paso siguiente es la ejecución de la regla. Sabiendo que puedes ahorrar, digamos, 200 euros por mes, separas ese monto en una cuenta aparte apenas recibes tu salario o tu paga. Puedes retirarlo del cajero y tenerlo en casa en un sobre aparte o puedes invertirlo en una cuenta rentada (la opción más recomendable).
Lo importante es que no quede “mezclado” con el resto de los fondos de tu cuenta bancaria porque así será mucho más difícil resistir a hacer compras innecesarias. Incluso hay quienes sugieren pedir al empleador o cliente que deposite el dinero en cuentas separadas, una para ahorros y otra para gastos. Ya sabes, ojos que no ven…
La regla de ahorro 50-30-20
La estrategia 50-30-20 es una práctica de ahorro que implica sentarse con el salario entero a principios de mes y separar 50% para los gastos esenciales, 30% para algunos gastos discrecionales, mal llamados “caprichos”, y dejar un 20% para ahorrar e invertir. Ahora exploraremos cada uno con un poco más de detalle.
A qué llamamos gastos esenciales o básicos
En la regla 50-30-20 los gastos básicos son los más importantes, ya que ocupan el 50% del presupuesto mensual. Ahí se concentra la mayor parte de los gastos de una familia o una persona particular. Son gastos que no se pueden erradicar, que están ahí para cubrir las necesidades básicas.
En esta categoría entran los pagos de vivienda, sea alquiler o hipoteca, los gastos en servicios básicos como gas, electricidad y agua; la alimentación, la escuela, la vestimenta y el transporte junto con sus gastos asociados, como pueden ser la gasolina, el parking o la patente.
30% del presupuesto en gastos discrecionales
Los gastos discrecionales entrarían en la categoría que la gente suele llamar “capricho”. No hablamos de grandes erogaciones sino de pequeños gastos que hacen la vida más divertida, por eso tampoco está del todo bien llamarlos caprichos.
Hacer una “escapada” con la pareja, ahorrar para unas mini-vacaciones en un pueblo cercano, salir a comer fuera. Comprar un nuevo teléfono o un bolso que no necesitas tanto. Ropa de marca, un concierto, un helado o un café.
Son gastos que puedes permitirte, pero que van horadando tus finanzas. Muchos sitios de ahorro pregonan que hay que eliminar estos gastos hormiga por completo. Sin embargo, una mejor idea es tener múltiples ingresos, ya sea por inversiones, trabajos o rentas, y poder darse estos gustos sin problemas.
El 20% en ahorros
Una vez descartadas las necesidades básicas y los caprichos, llega la hora del ahorro. El 20% del presupuesto separado a principios de mes puede ser invertido en una plataforma de trading a través de Internet, en opciones seguras como el S&P500, bonos del tesoro u opciones no volátiles.
Esto se hace procurando siempre diversificar la cartera y apostar al largo plazo, ya sea que hayas optado por las acciones, materias primas o criptomonedas. Si deseas mantener la liquidez, las cuentas financiadas pueden ser una opción para que el dinero no se deprecie.
Queda por decir que este método no es apto para cualquier bolsillo. Cualquiera que viva en una capital europea verá que el alquiler representa un porcentaje alto de los ingresos de las familias. Puede que sea verdaderamente imposible llegar al 50% de gastos básicos. Por eso, este método puede funcionar como una guía pero en algunos casos es prácticamente impracticable.

Método Kakebo: De Japón al mundo
El método Kakebo es un sistema japonés que busca que tomes consciencia de tus gastos diarios para ayudarte a ahorrar más. Básicamente, consiste en anotar todas tus entradas y salidas de dinero en un pequeño cuaderno, que en japonés se llama Kakebo, de ahí el nombre.
La técnica fue creada por una mujer, Motoko Hani, que quería darle a otras mujeres una herramienta para manejar mejor las finanzas del hogar en el comienzo del siglo pasado, en el año 1904 aproximadamente.
Para usar esta técnica, solo necesitas un lápiz, papel y bastante disciplina. Como ayudamemoria, hay plantillas coloridas en Internet que puedes comprar en Etsy o descargar en portales gratuitos para hacerlo más divertido.
El método consiste en escribir a diario en el cuaderno, registrando todos los gastos e ingresos día a día. La idea es ver y eliminar lo que no es tan necesario para poder ahorrar más.
Hoy en día, los bancos registran automáticamente nuestros gastos, así que si pagas mucho con tarjeta, puedes usar ese balance como recordatorio si un día te olvidas de escribir en el diario. Pasado el primer mes haciendo esta técnica de contabilidad escrita de todos tus gastos e ingresos, haces un balance para ver si lograste tener el autocontrol suficiente para alcanzar tus metas de ahorro.













