El open banking y sus beneficios
El auge del open banking ha seguido en España el mismo proceso que en el resto de países del panorama global. Porque, aquí también, esta nueva forma de llevar a cabo el trabajo bancario con el cliente como centro de todo ha sido la consecución de tres crisis consecutivas. La de los modelos tradicionales de comunicación primero, la financiera del 2008 después y, por último, la sanitaria surgida a raíz de la pandemia del Covid-19.
En el mundo que esas tres brechas disruptivas nos han dejado, el usuario se ha convertido en el centro de todo, en la medida de todas las cosas, igual que el ser humano pasó a serlo del universo en el renacimiento. Y la banca abierta ha sido la respuesta a esta nueva forma de ver la realidad.
Así, al hablar del open banking y sus beneficios, podemos hablar de tres aspectos principales.
Personalización total
Lo primero que cabe destacar de las capacidades de la banca abierta es su posibilidad de personalización. Pensemos, por ejemplo, en una compañía de préstamos online. Si esta, a través de los API de rigor, cuenta con un acuerdo con el banco de un usuario potencial (y este da su permiso para que se acceda a su información bancaria), la susodicha firma prestataria puede generar una oferta mucho más personalizada.
En pocas palabras, open banking significa flujo de información, y esto significa personalización. Con todo lo bueno que ello conlleva.
La comodidad de un par de clicks
Pero la temática del open banking y sus beneficios no finaliza en la personalización. Y es que los procesos de banca abierta también permiten, a través de la vinculación de cuentas bancarias, el cierre de operaciones con solo un par de clicks.
Si, hace años, lo normal en internet era que cerrar una operación pudiese llevar hasta horas, hoy por hoy es todo lo contrario. Con tal de tener la cuenta vinculada a la app o web de un e-commerce, el proceso es cuestión de segundos.
Velocidad y bajos costos
Y, por último, cabe decir que el open banking y sus beneficios no solo tienen efecto sobre los consumidores, sino que, por extensión, también afectan positivamente a los comerciantes.
Por un lado, porque gracias a herramientas como las pasarelas de pago, los clientes cuentan con una experiencia de usuario mucho más positiva, lo cual supone más beneficios. Y, por otro, porque esas mismas payment gateways ayudan a que los comerciantes paguen menos en tasas y comisiones que con otros métodos tradicionales. Con el open banking, parece, son todo ventajas.













