Irán hace temblar los mercados: el Ibex se desploma un 4,4%, el gas se dispara un 40% y cae Wall Street
La escalada del conflicto con Irán ha provocado un terremoto en los mercados financieros internacionales. El Ibex 35 se ha desplomado un 4,4%, en una de las peores sesiones del año, mientras el precio del gas en Europa se dispara cerca de un 40% y los futuros de Estados Unidos retroceden alrededor de un 2%, anticipando una apertura en rojo en Wall Street.
El temor a una crisis energética prolongada y a una posible interrupción de las rutas estratégicas de suministro en Oriente Próximo ha desatado una ola de ventas que afecta especialmente a los valores más sensibles al ciclo económico.
Las energéticas lideran las pérdidas
El castigo ha sido especialmente severo en el sector energético. Acciona se deja un 7,17%, Naturgy cae un 8,13% y Solaria retrocede un 6,47%, encabezando los descensos dentro del selectivo español.
La combinación de volatilidad en los precios del gas, incertidumbre regulatoria y riesgo geopolítico ha disparado la presión sobre las compañías más expuestas a la energía y a la transición renovable.
El gas, en máximos por la tensión en Oriente Medio
El repunte del precio del gas del 40% refleja el miedo a que el conflicto afecte a productores clave o a infraestructuras estratégicas. Los inversores temen un escenario de interrupciones en el suministro que reavive una crisis energética similar a la vivida tras el inicio de la guerra en Ucrania.
El encarecimiento del gas impacta de forma directa en los costes industriales y en la factura eléctrica, lo que añade presión a las perspectivas de crecimiento en Europa.
Wall Street también se resiente
Los futuros de los principales índices estadounidenses caen en torno al 2%, anticipando una jornada de pérdidas en Nueva York. El mercado norteamericano reacciona al aumento de la tensión militar y a la posibilidad de que la crisis derive en un conflicto regional más amplio.
El nerviosismo también se traslada a otros activos considerados refugio, como el oro, mientras aumenta la volatilidad en el mercado de divisas.
Un escenario de máxima incertidumbre
La reacción bursátil confirma que el conflicto con Irán no es solo un episodio geopolítico, sino un factor con capacidad para alterar el equilibrio financiero global. La combinación de caídas en bolsa, encarecimiento energético y tensión internacional dibuja un panorama de elevada fragilidad económica.
Los próximos movimientos en el terreno diplomático y militar serán determinantes para estabilizar los mercados o, por el contrario, intensificar un ciclo de volatilidad que ya se deja sentir con fuerza en Europa y Estados Unidos.













