¿En qué consiste la reparación de crédito y cuándo puede ayudarte?
El crédito al consumo creció un 4,5% en 2025, hasta los 27.681 millones, según los datos de la Asociación Española de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF). Esta evolución, según explican desde la propia agrupación, demuestra la buena evolución de la economía española y la confianza de los consumidores. Sin embargo, también implica un reto para quienes, por diversas razones, no pueden liquidar deudas por sí mismos.
No cabe duda que esta situación es mucho más compleja y no puede limitarse a números y cifras. Detrás de estos porcentajes hay miles de familias que ven cómo sus cuotas se acumulan mes tras mes, generando problemas económicos que pueden derivar en problemas de salud y estrés.
Para resolver estas situaciones, que pueden llegar a ser extremas cuando el afectado cae en la insolvencia, la reparación de crédito es la respuesta a ese escenario. Al respecto, cabe recordar que en el primer trimestre de 2025 se presentaron más de 18.000 concursos de personas físicas en España, según el Consejo General del Poder Judicial.
Estos datos confirman que, aunque la economía española funciona a buen ritmo y la confianza en el consumo existe, el sobreendeudamiento no es una excepción: es una realidad compartida por muchos hogares españoles.
Qué es la reparación de crédito
La reparación de crédito consiste en revisar el historial financiero de una persona, corregir errores en los informes de morosidad y renegociar las deudas pendientes con los acreedores. El objetivo final es recuperar un perfil crediticio saneado en un plazo razonable, normalmente entre seis meses y un año.
“Este proceso no se limita a borrar una deuda de un fichero. Implica un trabajo de negociación con entidades bancarias, prestamistas y compañías financieras para ajustar plazos, reducir intereses o alcanzar acuerdos de pago que la persona pueda asumir realmente sin ahogarse en el intento”, explican desde Bravo, empresa especializada en la reparación de crédito.
Cuándo puedes necesitar ayuda con tus deudas
Para muchos particulares, no siempre es fácil reconocer que una situación financiera se ha complicado más de la cuenta. De hecho, son muchos los que esconden esta situación en el ámbito doméstico hasta que la situación es límite, una actuación que dificulta la situación y las posibilidades de negociación posterior.
Por ello, “los afectados deben ser conscientes y realista de su situación y tienen que saber identificar cuáles son las señales de que la situación económica se está agravando”, indican desde Bravo. En este sentido, una de las más habituales es el pagar pagar una tarjeta con otra tarjeta de forma recurrente. Otra, como es obvio, es el recibir notificaciones de un fichero de morosos como ASNEF o la denegación de un préstamo personal por un historial económico dudoso.
En estas situaciones y, sobre todo, cuando cada vez es más difícil pagar las deudas, conviene actuar cuanto antes y no ocultar el problema. “Cuanto más tiempo pasa, más intereses se acumulan y más difícil resulta encontrar una salida ordenada”, explican desde Bravo.
Opciones para salir de las deudas
En líneas generales, existen tres caminos cuando las deudas superan la capacidad de pago de una persona.
- El primero es la negociación directa con cada acreedor, que exige tiempo, paciencia y conocimiento de las condiciones de cada contrato firmado.
- El segundo camino son los servicios de intermediación especializados, como los que ofrece Bravo, que gestionan la negociación con múltiples entidades a la vez y buscan reducir el importe total adeudado.
- El tercero, en el que también opera Bravo, es la Ley de Segunda Oportunidad, un mecanismo legal que permite exonerar deudas cuando no hay patrimonio suficiente para pagarlas.
Con respecto a esta última alternativa, la deuda media exonerada alcanza los 63.078 euros, con una tasa de éxito del 95% en los casos tramitados de buena fe, según el II Informe de Insolvencia Personal del Colegio de Abogados de Barcelona. Además, la duración media de estos procedimientos se ha reducido a 242 días, frente a los 560 días que se tardaban en 2020.
Para aumentar la tasa de éxito y, sobre todo, reducir el estrés, hay que subrayar que, para muchos, negociar en solitario con varios bancos a la vez multiplica el desgaste emocional de una persona ya presionada por las deudas.
Por ello, en estas situaciones que en muchas ocasiones son límite, el acompañamiento profesional es esencial para ordenar todo el proceso y evitar errores que alargan el problema. “El sobreendeudamiento tiene solución en la mayoría de los casos, especialmente cuando se actúa con tiempo”, indican desde Bravo.
Los datos lo confirman: la tasa de éxito del 95% en los procedimientos de exoneración de deudas demuestra que existen caminos legales y ordenados para salir de una situación complicada.













