¡Por fin! Nueva Ley de Vivienda: los honorarios de la agencia los pagará el propietario
El acuerdo alcanzado por los partidos del Gobierno de coalición y los independentistas de Esquerra Republicana (ERC) y EH Bildu para desbloquear la futura Ley de Vivienda obligará a todos los propietarios de las viviendas en alquiler a pagar siempre los honorarios de las agencias inmobiliarias, independientemente de si son personas físicas o jurídicas, empresas o particulares.
La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) solo recoge que los gastos de gestión inmobiliaria y de formalización del contrato serán a cargo del arrendador -propietario de la vivienda que se va a alquilar- cuando éste sea persona jurídica, pero existía un vacío legal respecto a los arrendadores particulares (personas físicas) lo que provocaba que, en muchas ocasiones, este gasto recayera en el futuro inquilino, incrementando significativamente la factura para poder acceder a una vivienda en alquiler.
Es uno de los puntos que recoge el acuerdo sobre la futura Ley de Vivienda, presentado en el Congreso este viernes, por los portavoces de EH Bildu y ERC, Oscar Matute y Pilar Vallugera, respectivamente, que también incluye que la norma mantendrá también el límite del 2% en las rentas para este año, mientras que se incrementará a un 3% en 2024 para, en el futuro, crear un nuevo tope.
"Se termina así con los abusivos gastos y honorarios inmobiliarios que impiden a muchas personas, especialmente a los y las jóvenes, acceder a una vivienda por el desembolso inicial que supone. El servicio inmobiliario se presta al propietario y, por tanto, será éste el que deba asumir los gastos que dicho servicio genere", han dicho los portavoces de EH Bildu y ERC. Hasta ahora, el hecho de que buena parte de los inquilinos tuvieran que asumir el pago de los honorarios a la agencia inmobiliaria provocaba que el desembolso inicial para poder alquilar una vivienda se disparase, dificultando el acceso a una vivienda a muchos jóvenes y familias.
Imaginemos un alquiler de 900 euros al mes. Además de la renta mensual (900 euros mensuales), el inquilino tiene que depositar una fianza, que según la ley, no puede superar una mensualidad (otros 900 euros), además de los honorarios de la agencia inmobiliaria, que suponen otro mes más (otros 900 euros). Esto, suponiendo que el arrendador no exija un seguro contra la morosidad o un depósito de garantía. Es decir, una persona que busque un piso de 900 euros al mes, deberá realizar un desembolso inicial de, al menos, 2.700 euros antes de recibir las llaves de la vivienda, sin duda, una barrera importante para poder acceder a un alquiler.
La reacción de las agencias inmobiliarias no se ha hecho esperar. Y algunas ven incluso con buenos ojos que se acabe con el vacío legal existente, al entender que la suya es una actividad profesional que no está regulada, en la que sus profesionales no trabajan bajo el paraguas de ninguna ley.
¡Así sí! El Gobierno prohibirá a las inmobiliarias cobrar a los inquilinos la fianza del alquiler













