¿Por qué los bancos eligen Ripple?

Seguro que gran parte de los inversores recordarán el 2017 como el año de las criptomonedas, ya que casi a diario el precio de alguna de ellas se disparaba. Ocurrió, por ejemplo, con Ripple, la criptomoneda más popular entre los bancos. Ya la utilizan entidades bancarias como Santander, BBVA y American Express. Y eso, a su vez, ha contribuido a impulsarla más. Cuantos más bancos apuestan por ella, más se invierte en desarrollar la tecnología en la que se basa. Y, por tanto, cada vez son más las ventajas que los bancos encuentran en Ripple. Pero, ¿por qué? ¿Qué distingue a esta criptomoneda del resto para que sea la más utilizada por los gigantes financieros?
Ripple funciona como un sistema de pagos virtual que opera en tiempo real y basado en la misma tecnología blockchain bajo la que funcionan la mayoría de las criptomonedas. Es decir, la tecnología de base es muy similar a la del resto de criptodivisas, pero Ripple cuenta con otras diferencias bastante relevantes. Una de ellas, por ejemplo, es que no es un sistema blockchain totalmente descentralizado. A diferencia de otras criptodivisas como Bitcoin, la cantidad de monedas de Ripple está limitada y eso permite que su precio sea más estable, un factor clave para las entidades bancarias, lo cual genera un aumento del precio de Ripple.
Otra de las ventajas de Ripple es su rapidez. El uso de esta criptodivisa permite a las empresas y bancos completar transacciones y cambiar dinero más rápido y más barato que los sistemas tradicionales, ya que estas operaciones se pueden realizar a una velocidad de entre 5 y 10 segundos con esta criptomoneda. A diferencia de otros criptoactivos, Ripple es capaz de procesar un promedio de 1.000 operaciones por segundo.
El Banco Santander fue uno de los primeros gigantes financieros que decidió invertir en impulsar esta tecnología. Hace 3 años saltó a los titulares por respaldarla y ahora incluso ha lanzado una app para realizar transferencias internacionales en 24 horas utilizando Ripple. Después del Santander, otros tantos la han probado y el sistema ha ido evolucionando gracias a sus fondos. Se ha ido haciendo popular entre los bancos y las nuevas entidades bancarias que deciden apostar por una criptomoneda recurren a ella porque el resto están satisfechos con el resultado.
Tampoco podemos obviar que el sistema en el que se basa, la tecnología blockchain, aporta transparencia, confidencialidad y seguridad en las transacciones. Y eso es muy importante a nivel bancario. Según un estudio publicado por el banco Santander, las tecnologías blockchain pueden reducir los costes del banco entre 15 y 20.000 millones de dólares al año en 2020. Todos estos motivos convierten Ripple en la aliada perfecta de las entidades bancarias. Aunque está diseñada también para empresas y, de hecho, cada vez son más los proveedores que se suman a este modo de pago.













