Los bitcoins ya valen el doble que el oro

Los bitcoins siguen siendo algo desconocido por el gran público, sin embargo, su trepidante crecimiento en los últimos meses está centrando todas las miradas en esta moneda virtual. El pasado 2 de marzo, Bitcoin superó por primera vez el valor de una onza de oro. Mientras que el precio del valioso metal era de 1.230 dólares, el de un solo bitcoin era de 1.280. Para muchos esto sería una situación pasajera. Pero se equivocaban, casi tres meses después, un solo bitcoin está valorado ya en 2.700 dólares.
Pero ¿qué son los bitcoins?
El bitcoin no es una moneda física, no se puede tocar ni guardar en la cartera, aunque sí se puede pagar con bitcoins. Es una moneda creada con código informático. Nacieron en 2009 y desde entonces poco a poco se van generando nuevos bitcoins, hasta que se llegue al límite de los 21 millones de monedas en circulación.
El éxito de esta moneda es que no hay ningún gobierno que la regule. Antes de la primera guerra mundial, el dinero se regía por el patrón oro y una persona podía ir al banco central y cambiar sus billetes por oro. Pero desde entonces, el valor del dinero lo establecen los gobiernos y los bancos centrales. Por ejemplo, si un gobierno decide crear más dinero, como ocurrió en Argentina o en Venezuela, el valor del dinero cae. Esto quiere decir que si una persona tiene 200 euros y el gobierno fabrica más dinero, esos 200 euros perderán progresivamente valor.
El bitcoin ofrece un valor seguro, si un inversor compra un bitcoin sabe que ningún gobierno podrá intervenir para devaluar la moneda. Todo lo contrario, en 2013 un bitcoin costaba 440 dólares, ¡2.260 dólares menos que ahora!
Sin embargo, para los gobiernos el bitcoin se ha convertido en un dolor de cabeza, especialmente para el gobierno chino, ya que el país asiático tenía el 90% de las monedas.
El bitcoin lo puedes canjear en cualquier lugar del mundo, por ejemplo, puedes comprar un bitcoin en Estados Unidos con dólares y canjear el dinero en España por euros. Esto está generando una fuga de capitales importante en algunos países.
Actualmente, el mercado de los bitcoins mueve más de 40.000 millones de dólares, y para muchos expertos está subida imparable podría generar una burbuja, lo que haría perder el valor de estas monedas virtuales. Sin embargo, para los defensores de la criptomoneda, el bitcoin es un refugio ante la tempestad política, una forma segura de guardar el dinero.
Además, invertir en criptomonedas, no es ya solo un método de conseguir refugio para nuestro capital, sino también una forma de invertir en un valor que tiene un futuro innegable. Invertir en bitcoin ofrece muchas posibilidades ya sea por su tecnología blockchain o bien por su capacidad para convertirse en la moneda global del futuro, el valor del esta criptomoneda es incalculable, por lo que tanto puede mantenerse igual o descender, como dispararse por las nubes.
En resumen, muchos analistas creen que, al no estar relacionado con ningún elemento físico, el precio del Bitcoin no se asentará y establecerá hasta que se conozca su aplicación futura y su grado de implantación en todo el mundo. Ahí es cuando conoceremos cuál va a ser su valor real. Hasta ese momento, toda declaración y movimiento de precio no será más que pura especulación.
Para economistas como Eduardo Garzón, hermano del comunista Alberto Garzón, la gran solución a la actual crisis política global es generar más dinero. El problema es que cuando existe mucha cantidad de cualquier producto en circulación su valor cae, además de que se produce un desequilibrio brutal en la economía. Los dos países que optaron por esta vía, la de crear más dinero, fueron Venezuela y Zimbabue, y a la vista está que no les dio buen resultado.
Precisamente, por decisiones políticas como esta, el bitcoin se ha presentado como un gran refugio en el que guardar el dinero. Si una persona compra un bitcoin hoy, aunque su valor baje en los próximos años, el bitcoin se puede vender por un precio mayor en el mercado libre, o viajar a otro país y canjearlo por una moneda mucho más fuerte.













