Sánchez aprueba que los jubilados y las charos puedan entrar al cine por 2 euros
El Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido ampliar el programa de entradas de cine a 2 euros para mayores de 65 años, elevando el gasto total hasta los 11,5 millones de euros.
La medida permitirá que 9,5 millones de personas puedan acudir al cine un día a la semana a precio reducido, al menos hasta junio de 2026, tras la prórroga presupuestaria publicada en el BOE.
Una ayuda ampliada por la alta demanda
La ampliación del programa responde, según el Ejecutivo, al “aumento masivo de la afluencia de público”, que ha superado las previsiones iniciales.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, destacó que el éxito de la iniciativa ha obligado al Gobierno a incrementar los fondos destinados al cine senior.
«Es una gran noticia que las medidas previstas para el acceso a la cultura se agoten», afirmó la ministra tras el Consejo de Ministros.
De 8,5 a 11,5 millones de euros
El refuerzo presupuestario se aprobó el pasado 3 de febrero de 2026, con una ampliación de 3 millones de euros sobre los 8,5 millones iniciales.
De este modo, el programa alcanza un coste total de 11,5 millones de euros, que se destinarán a mantener las entradas subvencionadas hasta mediados de año.
Una política cultural con impacto económico
El programa de cine senior se enmarca dentro de las políticas culturales del Gobierno, orientadas a facilitar el acceso a la cultura a determinados colectivos.
No obstante, esta medida también ha reabierto el debate sobre el uso de recursos públicos en el sector audiovisual, que ya cuenta con distintas vías de financiación.
Otras ayudas al cine en España
Además de este programa, el sector cinematográfico recibe apoyo a través de múltiples mecanismos:
- Subvenciones del ICAA
- Incentivos fiscales en el IRPF y el Impuesto de Sociedades
- Obligación para televisiones y plataformas de destinar un 5 % de sus ingresos a producción audiovisual europea
Estas políticas han sido defendidas por el Ejecutivo como una forma de impulsar la industria cultural, aunque también generan críticas por su coste.













