Las ventajas de un seguro para locales en alquiler
Los empresarios que alquilan un local para su actividad comercial o profesional deben garantizar todas las condiciones de salud y seguridad de los empleados. Según la normativa vigente, este tipo de espacio de trabajo debe reunir las características adecuadas para evitar problemas futuros. Por dicho motivo, contar con una póliza de seguros es la mejor opción para la tranquilidad de los trabajadores o si se ocasionan daños a terceros.
El alquiler locales, independientemente del tipo de negocio, no está exento de riesgos. Desde la rotura de un cristal, el robo en las instalaciones, la declaración de un incendio, una mala caída de un cliente si el suelo está mojado, son algunos de los problemas diarios. Por lo tanto, contar con un seguro, que contenga las coberturas básicas, siempre es lo más aconsejable.
La importancia de los seguros para locales comerciales
Hoy en día, nos podemos encontrar con diversos tipos de seguros para los locales en función del continente y contenido. En la mayoría de los casos, lo mejor es ponerse en manos de un buen asesor para que ofrezca información sobre las distintas pólizas y sus coberturas. El seguro de responsabilidad civil es obligatorio y garantiza la indemnización a los afectados por cualquier daño que podamos causar.
Por ejemplo, el propietario quiere dividir local, deberá tener en cuenta si necesita una licencia municipal o contar con el quórum suficiente de los vecinos, entre otros aspectos. Además, si durante las obras surgen problemas en la infraestructura, daños eléctricos o alguna inundación, porque se haya roto una tubería, tener un seguro es todo un alivio. Incluso, si algún local próximo o piso contiguo se ven afectados, esto podría suponer un desembolso importante de dinero.
En muchos casos, los propietarios no solo tienen problemas si desean incrementar renta de un local, también podría darse el caso de que el inquilino no haga frente a la mensualidad. Es conveniente, saber que hay seguros de protección de alquileres que garantizan el alquiler en caso de impago, siempre y cuando se reúnan las características y se ajusten a las condiciones del contrato. Hoy en día, la incertidumbre del mercado y la falta de solvencia de los empresarios es una realidad, por esta razón, alquilar un local también implica un riesgo económico.
En caso de que el arrendatario no cobre la renta o haya impagos en las facturas del agua o electricidad, la aseguradora podría corregir con estos gastos. Como sabemos, el proceso de desahucio lleva un tiempo y supone un importante perjuicio para el arrendador.
Por otro lado, podrían producirse problemas en las cerraduras o actos vandálicos o malintencionados que causan los propios inquilinos.
En definitiva, la contratación de un seguro de alquiler de locales es una medida muy acertada. La idea es garantizar un inmueble en perfectas condiciones para la seguridad y tranquilidad de las dos partes, tanto arrendador como arrendatario. Únicamente, hay que elegir la póliza más conveniente en función de las necesidades de cada negocio o la actividad empresarial que se desarrolle.













