Las redes financieras de los Hermanos Musulmanes: ¿se desvanece su influencia ante la presión del Parlamento Europeo?
El Parlamento Europeo mantiene su presión política para hacer frente a la penetración de los Hermanos Musulmanes en la sociedad europea. Busca un enfoque estructural basado en varios ejes fundamentales. El principal es la elaboración de una estrategia de seguridad y política integral para desmantelar las actividades de la organización. Otro es poner al descubierto los mecanismos con los que utiliza a entidades de la sociedad civil como fachada para impulsar sus agendas e influir profundamente en las políticas de los Estados europeos.
Con la creciente conciencia de los gobiernos europeos sobre la peligrosidad del pensamiento de los Hermanos Musulmanes, el Parlamento Europeo, mediante sus acciones conjuntas, ha anunciado el fin de la etapa de hacer la vista gorda y de la permisividad administrativa. Se abre así una etapa de blindaje institucional que garantice la expulsión de las células durmientes y corte sus fuentes de influencia ideológica y financiera.
El Parlamento Europeo votó el jueves en Estrasburgo, por amplia mayoría, a favor de una resolución que insta a la Unión Europea a adoptar una estrategia unificada frente a las redes, actividades e influencia de los Hermanos Musulmanes en Europa. Esto incluye evaluar si deben incluirse en la lista de organizaciones terroristas de la UE entidades o personas vinculadas a la organización.
El Parlamento aprobó la resolución, presentada por el grupo del Partido Popular Europeo (derecha), con 381 votos a favor, 167 en contra y 15 abstenciones, en una sesión plenaria celebrada en su sede de Estrasburgo, en Francia.
Los grupos de la izquierda radical, los Verdes y los Socialistas y Demócratas habían anunciado previamente que no apoyarían este texto no vinculante. Consideraban que parte de su contenido tiene rasgos de «islamofobia». Por su parte, el grupo del Partido Popular Europeo afirmó que uno de los principales objetivos de la resolución es exigir que se rastree el destino de los fondos europeos entregados a entidades islamistas y que se ponga fin a cualquier financiación de las mismas.
La resolución también pide excluir definitivamente de las instituciones europeas a FEMYSO, el Foro de Organizaciones Europeas de Jóvenes y Estudiantes Musulmanes, una organización considerada cercana a los Hermanos Musulmanes.
Frente a la infiltración islamista
La ponente de la resolución, Céline Imart, declaró durante un debate celebrado el miércoles que «la infiltración islamista no siempre empieza con el estruendo de las armas, sino con una sonrisa, una corbata cuidadosamente elegida y un lenguaje de derechos humanos sacado de contexto».
Un informe sobre el islam político publicado en Francia en mayo de 2025 ya advirtió de intentos de «infiltración desde la base», es decir, a nivel local y asociativo, impulsados por los Hermanos Musulmanes.
La votación del Parlamento Europeo no supone, por sí misma, la inclusión de los Hermanos Musulmanes ni de todas las entidades vinculadas a ellos en la lista europea de terrorismo, ni constituye una decisión vinculante en ese sentido. El Parlamento Europeo ejerce presión política e insta a las instituciones de la Unión y a los Estados miembros a actuar dentro de un marco europeo más unificado.
La resolución pide a los Estados miembros que refuercen el control sobre la financiación y las asociaciones institucionales, y que revisen el acceso de las organizaciones vinculadas a estas redes a las instituciones y recursos europeos. De este modo, el enfoque pasa de tratar a los Hermanos Musulmanes como un movimiento político y religioso controvertido a examinar la naturaleza de sus redes transnacionales.
El Parlamento pone el foco en la financiación exterior y las asociaciones transnacionales, especialmente aquellas en las que participan actores vinculados a Catar o Turquía, para garantizar que ningún apoyo llegue a las redes del islam político. Pide también cooperación en materia de seguridad y justicia, reforzando la coordinación entre los Estados miembros y agencias europeas como Europol y Eurojust. A ello se suma la activación de las herramientas del sistema Schengen y de las bases de datos europeas para imponer un control estricto en las fronteras.
Las redes de financiación, el mayor riesgo
Mientras tanto, diversos informes europeos señalan varias fuentes potenciales de financiación de las entidades vinculadas a los Hermanos Musulmanes:
- donaciones individuales;
- actividades comerciales e inmobiliarias;
- aportaciones del exterior;
- subvenciones gubernamentales y europeas que reciben algunas asociaciones dentro de los programas de apoyo a la sociedad civil.
Algunos eurodiputados han planteado que entidades a las que acusan de estar vinculadas a la organización han recibido subvenciones de la Unión Europea. Esto, sin embargo, no constituye una sentencia judicial ni una prueba independiente de que se hayan utilizado fondos europeos para actividades ilegales.
Las autoridades francesas afirman que el reto consiste en identificar los vínculos entre entidades que parecen jurídicamente independientes. Se trata de determinar si están sometidas a una coordinación común o si reciben financiación condicionada a objetivos políticos.
La organización se apoya en redes económicas paralelas y en complejas estructuras de financiación difíciles de rastrear por completo. Además, utiliza entidades y asociaciones benéficas y sociales como herramientas para reforzar su influencia social y política.
Un informe de 2021 del Centro de Documentación del Islam Político de Austria señaló que las organizaciones vinculadas a los Hermanos Musulmanes, organización terrorista, en Europa dependían de una red de asociaciones, mezquitas, escuelas e instituciones benéficas. Según el informe, también se apoyaban en diversas actividades económicas y comerciales, incluidas donaciones e inversiones privadas, como principales fuentes de financiación.
La construcción de influencia
Los servicios de seguridad y de control de varios países europeos intensifican el escrutinio de los circuitos financieros e institucionales vinculados a redes sospechosas de cercanía con los Hermanos Musulmanes. La organización construye su influencia en Europa a través de sus redes financieras.
Según diversos informes, la financiación se ha convertido en uno de los ejes principales para comprender el funcionamiento y la continuidad de las redes transnacionales. Esto ocurre sobre todo en entornos que conceden a las asociaciones y entidades civiles un amplio margen para operar legalmente, recaudar donaciones y solicitar subvenciones conforme a las normas vigentes.
En 2026, las fuerzas del orden y los legisladores de varios países europeos vigilan las fuentes de financiación, las mezquitas, las asociaciones, las escuelas y las instituciones benéficas que, según ellos, la organización utiliza para construir redes de influencia a largo plazo dentro de las sociedades e instituciones europeas.
El comisario adjunto Michael McElgunn, jefe de la División de Delincuencia e Inteligencia de Seguridad Nacional de la policía irlandesa (Garda), alertó sobre redes que apoyan el extremismo político violento. Lo hizo en una conferencia celebrada en Dublín en septiembre de 2026.
McElgunn expresó su preocupación por lo que describió como un «islam político encubierto» en grupos como los Hermanos Musulmanes, y afirmó que puede obstaculizar la integración. También señaló con firmeza a la derecha cristiana conservadora como fuente de apoyo retórico y financiero a la extrema derecha.
Responsables de la Garda informaron a la conferencia de que Irlanda se enfrenta a varias amenazas:
- terrorismo vinculado a Irlanda del Norte;
- cuatro ataques inspirados por extremistas en tres años;
- un complot frustrado de la extrema derecha para hacer estallar una mezquita;
- redes en internet como «Com».
Todo ello coincide con una reestructuración en la mezquita de Clonskeagh, en Dublín.












