Pakistán declara la guerra a Afganistán y bombardea Kabul
La crisis entre Pakistán y Afganistán ha dado un salto de enorme gravedad después de que el ministro de Defensa paquistaní anunciara públicamente el inicio de una «guerra abierta» entre ambos países. La declaración llegó tras una operación militar en la que aviones de combate paquistaníes atacaron objetivos en Kabul, en lo que supone una de las mayores escaladas bélicas en la región en los últimos años.
«Nuestra paciencia se ha acabado. A partir de ahora, estamos en una guerra abierta», aseguró el responsable de Defensa de Islamabad en una declaración que coloca el conflicto en un escenario de confrontación directa entre Pakistán y el régimen talibán.
Los ataques habrían alcanzado objetivos estratégicos en Kabul, generando escenas de pánico entre la población civil y la activación inmediata de medidas de emergencia. Aunque todavía no existe un balance oficial de víctimas, el cierre del espacio aéreo en varias zonas refleja la magnitud de una operación que sitúa a la región ante un riesgo real de guerra a gran escala en Asia Central.
La ofensiva llega tras meses de deterioro en las relaciones bilaterales. Islamabad llevaba tiempo denunciando ataques contra su territorio procedentes de suelo afgano y acusando a los talibanes de permitir la presencia de grupos armados hostiles en la franja fronteriza. Las advertencias de una respuesta militar se habían intensificado en las últimas semanas, pero hasta ahora no se habían traducido en un bombardeo sobre la propia capital afgana.
El anuncio de la guerra abierta entre Pakistán y Afganistán ha encendido todas las alarmas en la comunidad internacional. La inestabilidad crónica de la zona, el peso estratégico del país paquistaní y el contexto geopolítico global convierten este episodio en una crisis con potencial para alterar los equilibrios regionales.
Por el momento, el régimen talibán no ha respondido con una declaración oficial de la misma contundencia, aunque fuentes próximas al poder en Kabul han advertido de que habrá represalias si continúan los bombardeos. Sobre el terreno, la población civil vuelve a quedar atrapada en un conflicto que amenaza con prolongarse y que devuelve la guerra abierta a una de las regiones más castigadas del planeta.
La operación militar no es solo un episodio aislado, sino el síntoma de una ruptura total entre ambos países y del inicio de una nueva fase marcada por la escalada bélica entre Pakistán y Afganistán, cuyas consecuencias políticas, militares y humanitarias son todavía imprevisibles.












