La UE obligará a los Estados a emitir documentos de identidad basados en el género autopercibido
La Comisión Europea ha dado un nuevo paso en su agenda ideológica. Bruselas propone que todos los países miembros de la UE adapten sus documentos de identidad (DNI, pasaportes, carnés oficiales) al género declarado por la persona, sin necesidad de pruebas médicas, psicológicas o jurídicas.
Adiós al sexo biológico
La medida, que se enmarca en una directiva de “armonización de derechos LGTBIQ+”, obligaría a los Estados a aceptar que cualquier ciudadano pueda modificar el género en su documentación únicamente con una declaración de voluntad.
En la práctica, se eliminaría la distinción basada en el sexo biológico y se sustituiría por la identidad autopercibida.
Críticas y polémica
Para sus defensores, la propuesta supone un avance en derechos civiles y un reconocimiento pleno de las personas trans.
Para sus detractores, es un paso más en la imposición de la ideología de género, que desnaturaliza los registros oficiales, abre la puerta al fraude y genera un choque directo con la seguridad jurídica.
España, en la primera fila
El Gobierno de Pedro Sánchez, que ya aprobó la Ley Trans, se encuentra alineado con la iniciativa de Bruselas. En cambio, varios países del Este, como Hungría y Polonia, ya han advertido que no aplicarán esta medida por considerar que atenta contra el sentido común y la soberanía nacional.
El futuro de los documentos
De aprobarse, la UE obligaría a todos los Estados miembros a modificar sus sistemas de identificación antes de 2030.
En definitiva: Bruselas quiere que el género en los papeles no lo determine la biología, sino la voluntad. Una medida que, como casi todo lo que viene de la Comisión, promete dividir aún más a Europa.
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