Milei da vuelta el tablero: arrasa en las legislativas y consolida su poder político
Contra todos los pronósticos, La Libertad Avanza obtuvo más del 40 % de los votos y ganó incluso en la provincia de Buenos Aires. El resultado refuerza la posición del presidente argentino y le da margen para profundizar su agenda de reformas.
Buenos Aires. — Contra todo pronóstico, Javier Milei obtuvo un espaldarazo político que redefine el escenario argentino. En las elecciones legislativas de medio término, su fuerza, La Libertad Avanza (LLA), logró más del 40 % de los votos y se impuso en la provincia de Buenos Aires, bastión histórico del peronismo.
Con el 90 % del escrutinio completado, LLA se alza como la fuerza más votada del país, según los datos oficiales difundidos por la Cámara Nacional Electoral. El bloque libertario sumará 64 diputados, frente a los 37 que tenía antes, y ampliará su representación en el Senado, tras imponerse en seis de los ocho distritos que renovaban bancas.
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la formación de Milei ganó en todas las comunas, con porcentajes que oscilaron entre el 40 % y el 61 %. La participación nacional fue del 66 %, la más baja desde 1983, lo que revela tanto apatía política como un electorado polarizado.
Una victoria con valor simbólico y estratégico
El triunfo tiene una lectura política inmediata: Milei consolida su legitimidad y refuerza su margen de maniobra para avanzar con su programa económico, basado en la reducción del gasto público, la desregulación del mercado laboral y la apertura a inversiones privadas.
Durante las últimas semanas, analistas y encuestadoras anticipaban un retroceso del oficialismo, especialmente tras las derrotas provinciales de septiembre. Sin embargo, el resultado revirtió esas expectativas y reafirma que la base libertaria se mantiene sólida, con capacidad de crecimiento en sectores urbanos y jóvenes desencantados con la política tradicional.
“Los argentinos han votado por seguir adelante con el cambio. Este resultado nos da más fuerza para transformar el país”, declaró Milei ante una multitud que celebró en el búnker oficialista de Buenos Aires, entre banderas argentinas y gritos de “¡Viva la libertad, carajo!”.
Las encuestas, grandes derrotadas
El resultado dejó en evidencia el fallo generalizado de las encuestadoras, que proyectaban un escenario de estancamiento o leve retroceso del oficialismo.
Los sondeos no detectaron la fidelidad del voto libertario ni la fragmentación opositora que terminó beneficiando a Milei. La dispersión del peronismo y la falta de un liderazgo claro en el frente opositor fueron factores decisivos.

Desafíos para la segunda mitad del mandato
Pese a la victoria, el Gobierno no tendrá mayoría propia en el Congreso. La gobernabilidad seguirá dependiendo de alianzas puntuales y negociaciones con sectores dialoguistas. Milei deberá ahora traducir su capital político en reformas concretas sin agravar el malestar social generado por la recesión y la inflación persistente.
Los desafíos inmediatos incluyen el debate de la segunda versión de la “Ley Ómnibus”, un paquete de desregulación y privatizaciones que busca reconfigurar la estructura estatal. También enfrenta resistencia sindical y movilizaciones convocadas por la oposición.

Repercusiones internacionales
En los mercados, el resultado fue recibido con optimismo: los bonos argentinos subieron y el riesgo país retrocedió levemente. En el exterior, la victoria de Milei fue interpretada como una señal de continuidad de su agenda liberal, lo que podría fortalecer la relación con inversores y gobiernos afines.
Desde España y Europa, los analistas destacan que el caso argentino confirma una tendencia regional hacia liderazgos antisistema que logran consolidarse pese al desgaste inicial.
Las urnas han devuelto a Milei la iniciativa política. Tras meses de turbulencia y pronósticos adversos, el presidente argentino emerge fortalecido para encarar la segunda mitad de su mandato. El desafío será mantener ese respaldo mientras implementa un plan de reformas que promete ser tan ambicioso como conflictivo.
Milei firma un Decreto que obligará a los sindicatos a financiarse únicamente de sus afiliados












