«No más hombres vestidos de mujer, no más culto al cambio climático… no más basura»
Pete Hegseth, el nuevo secretario de Guerra de Donald Trump, ha dado un golpe de timón histórico en el Pentágono. Tras convocar de urgencia a más de 800 generales y almirantes en la base militar de Quantico (Virginia), el exmarine y rostro televisivo de Fox News lanzó un mensaje demoledor:
“A partir de hoy, el Ejército de Estados Unidos deja de ser un experimento social para volver a ser lo que siempre fue: una máquina de guerra”.
El encuentro, calificado por medios norteamericanos como “sin precedentes”, ha revelado la ruptura total con la era Biden, marcada por las políticas progresistas, los manuales de lenguaje inclusivo y los programas de diversidad e inclusión dentro de las Fuerzas Armadas.
“No más meses del orgullo, no más departamentos de Diversidad, Equidad e Inclusión. No más hombres vestidos de mujer. No más culto al cambio climático. No más división, distracción ni delirios de género. Hemos terminado con esta mierda”, sentenció Hegseth ante una sala en silencio.
Con esta frase, el secretario devolvió oficialmente su nombre histórico al Departamento de Guerra, eliminado por el progresismo en favor del “Departamento de Defensa”.
“A partir de ahora, nuestra única misión es clara: luchar, prepararse para la guerra y ganarla. Implacables e inflexibles en esa búsqueda”, remachó, citando el lema de la era Reagan: “Paz a través de la fuerza”.
Hegseth también cerró la puerta a las intervenciones humanitarias y las guerras sin sentido que marcaron las últimas décadas:
“Nuestros líderes están llenos de veteranos de Irak y Afganistán que dicen: ‘Nunca más’. Estados Unidos no volverá a construir naciones ajenas. Defenderemos la nuestra”.
El mensaje ha provocado un terremoto político y mediático, con elogios desde los sectores patrióticos y furiosas críticas desde el ala progresista, que lo acusa de “machismo” y “autoritarismo militar”.
Pero lo cierto es que Trump y Hegseth buscan recuperar la moral, la disciplina y el propósito original de las Fuerzas Armadas: proteger a los Estados Unidos, no “educar sobre pronombres ni paridad de género”.
Por fin alguien dice en voz alta lo que todos piensan: un Ejército está para defender a su patria, no para celebrar la semana de la inclusión y la ideología de género.












