China acoge el Diálogo '1+10' para fortalecer la cooperación multilateral en tiempos de incertidumbre económica global
China celebró el 9 y 10 de diciembre el Diálogo “1+10”, un encuentro entre el presidente chino, Xi Jinping, y los principales líderes de importantes organizaciones económicas internacionales, como el Banco de Desarrollo Nuevo (NDB), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el Banco Asiático de Inversiones en Infraestructura (AIIB), entre otros. Bajo el lema “Consolidar el consenso sobre el desarrollo y promover la prosperidad global compartida”, la cita sirvió como plataforma para discutir los desafíos y las oportunidades que enfrenta la economía global.
El contexto internacional en el que se celebra este encuentro es de incertidumbre, marcado por un crecimiento económico débil, tensiones geopolíticas y un aumento de las políticas proteccionistas y el unilateralismo. En este escenario, los líderes internacionales coincidieron en la necesidad urgente de promover la cooperación multilateral y de reforzar el sistema de gobernanza económica global. China, al ser una de las principales economías del mundo, sigue jugando un papel fundamental en este esfuerzo colectivo.
Durante la reunión, Xi Jinping destacó que el mundo atraviesa una “nueva etapa de turbulencias y cambios”, con un panorama marcado por la desaceleración del crecimiento global y una creciente fragmentación de los mercados. A pesar de estos retos, el presidente chino reiteró el compromiso de su país con el multilateralismo y con la promoción de una globalización económica inclusiva y equitativa. Según Xi, “mientras más unidos trabajemos, más oportunidades surgirá para todos los países, especialmente para aquellos del Sur Global”.
El presidente Xi también resaltó que, pese a la desaceleración de la economía china, el país continúa desempeñando un papel crucial en la economía global. China sigue siendo el motor de crecimiento más grande del mundo, contribuyendo a más del 30% del crecimiento global en los últimos años. El presidente subrayó que, con la adopción de políticas de reforma y apertura, así como un enfoque en el desarrollo de alta calidad, China no solo busca mejorar su propio bienestar, sino que también ofrecerá nuevas oportunidades para otros países, especialmente los de economías emergentes y en desarrollo.
Los representantes de las organizaciones internacionales presentes en el evento, como Kristalina Georgieva del FMI y David Malpass del Banco Mundial, elogiaron las políticas de China, especialmente en la lucha contra la pobreza y la promoción de la infraestructura global, como lo demuestra la Iniciativa de la Franja y la Ruta, que ha permitido a numerosos países en desarrollo mejorar su conectividad y capacidad de infraestructura. Según Malpass, China ha sido un líder global en reducir la pobreza extrema, y su continuo esfuerzo por expandir la apertura económica y promover la cooperación internacional es clave para el progreso de la economía global.
El Diálogo también permitió un intercambio sobre los desafíos que enfrenta la economía mundial, destacando las amenazas del proteccionismo, el unilateralismo y las crecientes restricciones comerciales que están obstaculizando la recuperación global. En este sentido, los líderes presentes coincidieron en que “el proteccionismo no es el camino” y que la única forma de superar las crisis globales es a través de un enfoque cooperativo y multilateral. En palabras de la directora general de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, “es crucial mantener abiertos los canales de comercio y fortalecer la cooperación internacional”.
Durante la sesión, los líderes discutieron cómo aprovechar las oportunidades generadas por la revolución tecnológica, la digitalización y el crecimiento de la economía verde. En este sentido, se destacó el potencial de China para liderar el desarrollo de nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, el comercio digital y las energías renovables. La experiencia de China en estas áreas ofrece modelos valiosos para otros países, particularmente en lo que respecta a la transición hacia economías más sostenibles y resilientes.
A pesar de la incertidumbre económica y los retos internos y externos que enfrenta China, los líderes internacionales expresaron su confianza en que el país logrará mantener su rol como motor económico global. En particular, las reformas estructurales que están en marcha en China, como la transición hacia un modelo de crecimiento más basado en el consumo y la innovación, son vistas como un factor positivo para la estabilidad a largo plazo de la economía mundial. Además, las políticas de apertura de China continúan brindando nuevas oportunidades de inversión y colaboración para muchos países, especialmente aquellos en vías de desarrollo.

Uno de los aspectos clave discutidos fue la reforma del sistema de gobernanza económica global. Los líderes coincidieron en que es necesario que las instituciones internacionales se adapten a las nuevas realidades geopolíticas y económicas, incrementando la representatividad de los países en desarrollo. Además, se subrayó la necesidad de fortalecer la cooperación entre las organizaciones económicas internacionales para coordinar políticas macroeconómicas y promover un crecimiento económico sostenible y equitativo.
El Diálogo “1+10” no solo resaltó los desafíos globales, sino también las soluciones posibles. De acuerdo con los participantes, el camino hacia una economía mundial más estable y equitativa requiere de un compromiso constante con la cooperación multilateral, el fortalecimiento de la gobernanza global y la promoción de políticas que favorezcan el desarrollo inclusivo y la integración económica. La conclusión del evento fue unánime: la cooperación entre las economías más grandes y las organizaciones internacionales es esencial para enfrentar los retos actuales y construir un futuro más próspero y justo para todos los países.
A medida que el mundo sigue enfrentando desafíos económicos, el Diálogo “1+10” reafirma la posición de China como un socio clave en la búsqueda de soluciones globales. La interacción entre el país y las principales organizaciones económicas internacionales refleja el compromiso de China con un enfoque multilateral para abordar los problemas que afectan al mundo entero.












