Un menor musulmán mata y se come a su compañero de clase: 'Sabía a pollo empanado'
El caso ha conmocionado a todo Egipto. Un menor de 13 años ha sido detenido tras confesar haber asesinado, descuartizado y cocinado a su compañero de clase, en un crimen tan macabro como inexplicable que ha sacudido al país árabe y a la comunidad internacional.
Según las autoridades, el adolescente —cuya identidad no ha sido revelada por razones legales— mató a su amigo de la misma edad con un cuchillo de cocina tras una discusión en su domicilio, en la ciudad de Damanhur, al norte del país. Posteriormente, y de acuerdo con la confesión del propio menor, desmembró el cuerpo y lo frió en una sartén, afirmando durante el interrogatorio que “sabía a pollo empanado”.
El crimen más estremecedor de los últimos años
De acuerdo con los primeros informes policiales, el menor invitó a su compañero a su casa tras salir del colegio. Una vez allí, y por motivos que aún se investigan, le atacó con un cuchillo de cocina de grandes dimensiones, provocándole la muerte de forma instantánea.
Tras cometer el asesinato, el joven cortó el cuerpo en varias partes y trató de ocultarlo cocinando algunos trozos, una acción que él mismo calificó como “curiosidad científica”. Los investigadores encontraron restos humanos en la cocina y utensilios con restos de ADN que ya han sido enviados para análisis forense.
Detenido y bajo custodia judicial
El menor fue detenido tras la denuncia de los padres de la víctima, que habían alertado de su desaparición. La Policía egipcia halló el cuerpo mutilado en la vivienda del agresor durante un registro de madrugada.
Fuentes judiciales han confirmado que el joven ha confesado sin mostrar signos de arrepentimiento, asegurando que “quería saber cómo sabía la carne humana”.
El caso está siendo tratado por la Fiscalía General de Menores de Egipto, que ha ordenado una evaluación psiquiátrica inmediata para determinar su estado mental.
Una sociedad conmocionada
El suceso ha generado un profundo debate en Egipto sobre la violencia infantil y el acceso de los menores a contenidos violentos en redes sociales, donde abundan vídeos de asesinatos, experimentos y conductas extremas.
Los psicólogos consultados por la prensa local hablan de “una generación desensibilizada por el consumo constante de violencia digital” y piden mayor control parental y educativo.
El Ministerio del Interior egipcio ha calificado el crimen de “uno de los actos más atroces jamás cometidos por un menor en el país” y ha pedido a los medios evitar la difusión de imágenes del caso por respeto a las familias.
“Sabía a pollo empanado”.
Una frase que ya ha pasado a convertirse en el símbolo del horror infantil en Egipto.
Una inmigrante keniata se come los dedos de su compañera de piso












