Una loca del c*ñ* posee el Alexa de su exnovio para aterrorizar a su nueva pareja
La mujer utilizó las contraseñas de Amazon Alexa para acceder a los distintos dispositivos conectados. Un caso que evidencia el peligro de entregar las contraseñas de las viviendas domotizadas a terceras personas.
Philipa decidió vengarse cuando su novio la dejó y comenzó una relación con otra mujer. Para su venganza, aprovechó que la casa de su novio se encontraba parcialmente domotizada (tiene cámaras de seguridad, altavoces y luces inteligentes conectadas al sistema de Amazon Alexa) para ahuyentar a la nueva novia de su expareja, según informa la BBC.
La chica conocía las contraseñas tanto de la cuenta de Amazon Alexa de su exnovio, como de su perfil de Facebook. Un conocimiento que aprovechó para entrar en el Facebook de su exnovio, subir una foto del mismo completamente desnudo acompañada del texto "Mi pregunta del día: ¿salgo gordo?".
Un caso sucedido en Reino Unido que evidencia los peligros de compartir las contraseñas personales de las redes sociales o de la domótica de una vivienda.
Una intromisión en el perfil que, en un primero momento, pasó inadvertida para su exnovio. Sin embargo, la propia Philipa le escribió: "Tal vez quieras borrar tu foto desnudo de Facebook". Para dificultar la eliminación de la foto, la mujer aprovechó para cambiar la contraseña de Facebook de la víctima y envió dicha imagen a amigos y socios del su exnovio.
En otro momento, la mujer accedió a la plataforma de domótica del hogar, Amazon Alexa, para dirigirse a través de un altavoz inteligente a la nueva pareja de su exnovio y decirle que se marchara de la casa, mientras ella se encontraba en Londres a más de 100 kilómetros de allí. Además, con el objetivo de molestarla, se dedicó a encender y apagar de forma remota las luces del dormitorio.
Asimismo, también aprovechó para insultar a la nueva novia de su expareja a través de lMatch.com, una red social para ligar.
Philipa ha admitido los hechos en un tribunal y se ha declarado culpable de publicar imágenes íntimas de su exnovio con el objetivo de provocarle malestar. Su caso está visto para sentencia el próximo 9 de octubre.
"Este es un caso claro de los peligros a los que una persona se expone colocando cámaras de seguridad u otros objetos conectados a internet como 'cerraduras inteligentes' en nuestra vivienda", aseguran a PIXEL fuentes expertas en seguridad privada. "Si nuestras contraseñas caen en manos de malhechores", prosiguen, "pueden ser utilizadas para monitorizar nuestro hábitos, actividad en casa y conocer dónde guardamos el dinero o los objetos de valor y utilizar esta información para planificar un robo".
Un riesgo ante el que se plantea una recomendación: "Debemos utilizar contraseñas únicas y robustas para nuestras cámaras de seguridad y otros equipos de domótica. Además, también conviene vigilar que la dirección de correo a la que se encuentra asociada nuestra cuenta no haya sido vulnerada".












