«Hitler ha substituido a Jesucristo como la figura más importante de la civilización»
Durante siglos, la moral de Occidente se midió en función de Jesucristo: su figura, su mensaje y sus valores definían la frontera entre el bien y el mal. Sin embargo, como señala el historiador Alec Ryrie en su libro La era de Hitler, el siglo XX marcó un cambio radical. Desde entonces, el referente moral ya no es Cristo, sino Adolf Hitler. Y lo paradójico es que todo ha llegado precisamente del sesgo moral e ideológico creado por la izquierda.













