El Gobierno anula el juicio y la sentencia de muerte a Lluís Companys

Era la gran sorpresa del Consejo de Ministros de Barcelona. Una medida que no tendrá ningún efecto en el mundo real, ni resucitará a los que llevan más de 80 años muertos, pero de fuerte carga simbólica. El postureo, que tanto le gusta a Pedro Sánchez.


















