Un juez emite una orden de busca y captura contra Vito Quiles
La situación de Vito Quiles ha entrado en una fase crítica. El periodista ha sido puesto en busca y captura después de que el juzgado instructor activara la orden al constatar que el comunicador no ha atendido varias citaciones judiciales relacionadas con causas acumuladas por desobediencia, infracciones en sede parlamentaria y episodios derivados de sus enfrentamientos con el entorno del Gobierno.
La orden se adopta tras meses de tensión creciente entre el periodista y las instituciones, y marca un punto de inflexión en un historial que ha ido sumando incidentes, sanciones y procedimientos sin resolver.
Fuentes de su entorno señalan que la Policía acudió a su domicilio para localizarlo, pero no estaba en la vivienda en el momento de la visita. Este intento fallido de notificación presencial habría sido determinante para activar la orden de búsqueda, al confirmar que Quiles arrastra varias causas simultáneas y que no ha respondido a los requerimientos judiciales.
Algunas de estas causas están vinculadas a su comportamiento en actos públicos, donde su estilo confrontativo ha generado incidentes con personal de seguridad; otras derivan del conflicto que protagonizó con Begoña Gómez, esposa del presidente, en un acto celebrado este mismo año.
Un juez ha ordenado detenerme tras una campaña de denuncias masivas del entorno de Sánchez tras mi encuentro con Begoña Gómez.
El Gobierno utiliza la justicia para perseguir a sus rivales sin motivo, pero luego se victimizan cuando juzgan su corrupción.
Ni un paso atrás.— Vito Quiles 🇪🇸 (@vitoquiles) July 1, 2026
Un historial de choques institucionales
El enfrentamiento entre Quiles y las instituciones no es nuevo. Su nombre ha estado ligado a varios procedimientos desde 2024, entre ellos la sanción del Congreso de los Diputados, que le retiró la acreditación de prensa durante tres meses por grabar y difundir imágenes no autorizadas en zonas restringidas del Parlamento.
La Mesa del Congreso consideró que había vulnerado normas de seguridad y protocolo; Quiles lo interpretó como un intento de silenciarlo y como una represalia política por sus preguntas y su estilo de confrontación directa.
A ello se suman citaciones judiciales relacionadas con desobediencia y con actuaciones en actos públicos donde su presencia generó incidentes con personal de seguridad.
La acumulación de estos procedimientos, junto con la ausencia reiterada del periodista en las citaciones obligatorias, es lo que ha llevado al juzgado a activar la orden de busca y captura, situando a Quiles en un escenario judicial que puede agravarse si continúa sin comparecer.
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