Semana de la Moda de Paris: nuevos trajes de mujeres peludas

La Semana de la Moda de París ha vuelto a demostrar que el límite entre el arte y el esperpento cada vez es más difuso. En el desfile de Jean Paul Gaultier, el diseñador holandés Duran Lantink, nuevo director creativo de la firma, ha presentado una colección que ha dejado al público entre atónito y horrorizado: modelos femeninas desfilando con trajes que simulan cuerpos masculinos llenos de pelo.

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El diseñador, que debutaba oficialmente al frente de la histórica maison francesa, asegura haberse inspirado en “la libertad queer y nocturna de los años 80”. En la práctica, su reinterpretación de la sensualidad ha consistido en pintar torsos velludos y piernas peludas sobre los cuerpos de las modelos, una imagen tan desconcertante como viral.

La colección, presentada en el sótano del Musée du Quai Branly, pretendía ser una oda a la diversidad y a la ruptura de los estereotipos de género. Sin embargo, en redes sociales las reacciones no se han hecho esperar: “¿Moda o broma de mal gusto?”, “Esto parece un filtro de Halloween” o “Jean Paul Gaultier se ha convertido en una exposición de memes” son algunos de los comentarios que resumen la sorpresa general.

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Duran Lantink, fiel al espíritu provocador del Gaultier original, defiende su propuesta como un homenaje a la “belleza de lo imperfecto” y al “cuerpo real sin filtros”. Pero muchos se preguntan si realmente hace falta convertir la pasarela en un zoológico de conceptos sociopolíticos para vender ropa.

La moda contemporánea parece empeñada en competir no por la elegancia, sino por el impacto. Lo de antes era glamour; lo de ahora, performance. Y aunque Gaultier siempre fue sinónimo de rebeldía, su nueva etapa apunta más a shock visual que a inspiración.

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El arte, la provocación y el ridículo se han vuelto a dar la mano en París. Y, una vez más, la industria de la moda demuestra que el sentido del humor es, a veces, el mejor complemento posible.

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