El Juzgado de Salamanca archiva la denuncia por delito de odio presentada por Román Cuesta
El Juzgado de Instrucción nº 3 del Tribunal de Instancia de Salamanca ha acordado archivar la imputación por delito de odio en la causa presentada por Román Cuesta contra Pedro Bayonas y Sheila Muñoz, al no apreciar motivación política ni ideológica en los hechos investigados.
Según el auto judicial, en el estado actual del procedimiento no ha quedado acreditado que la agresión denunciada tuviera un componente ideológico, situando su origen en un conflicto personal previo desarrollado a través de redes sociales. En consecuencia, el juzgado descarta el encaje penal como delito de odio y encauza el procedimiento, en su caso, como delito leve de lesiones.
🔴ATENCIÓN: El juzgado de Salamanca archiva la imputación por delito de odio en la causa presentada por Román Cuesta.
Se desmonta oficialmente el relato de “agresión fascista”. pic.twitter.com/o69RVqpYQf— EL SENGLAR (@senglarrr_) January 21, 2026
El auto descarta expresamente la motivación ideológica
En sus razonamientos jurídicos, el juzgado señala que no concurren indicios suficientes para sostener que los hechos estuvieran motivados por razones políticas o ideológicas, tal y como se alegó inicialmente. El auto subraya que el origen del conflicto debe situarse en tensas relaciones previas entre las partes mantenidas en el ámbito digital, y no en una agresión ideológica organizada.
El tribunal tiene en cuenta, además, el informe forense incorporado a la causa, que constata la existencia de una lesión de carácter leve, circunstancia que refuerza la decisión de descartar el delito de odio, figura penal reservada para supuestos de especial gravedad y motivación discriminatoria acreditada.
Un relato mediático que no se sostiene jurídicamente
Tras los hechos, Román Cuesta promovió una intensa exposición mediática de lo ocurrido, presentándolo públicamente como una supuesta «agresión fascista». Esta interpretación fue reproducida por diversos medios de comunicación y amplificada en redes sociales, así como por responsables políticos de primer nivel, que atribuyeron a los hechos una motivación ideológica sin que existiera respaldo judicial.
Entre quienes difundieron este relato se encuentran el exvicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias, así como las exministras Irene Montero e Ione Belarra, y el ministro Óscar Puente, cuyas declaraciones contribuyeron a consolidar una narrativa de violencia política que alcanzó una amplia repercusión pública.
En ese mismo contexto, llegó a difundirse que Pedro Bayonas y Sheila Muñoz habían sido detenidos, extremo que no se correspondía con la realidad, evidenciando cómo el relato impuesto se antepuso a la verificación de hechos básicos.
El conflicto previo en redes sociales
El auto judicial recoge que el origen del enfrentamiento se encuentra en un intercambio previo de mensajes en la red social X, en el que Román Cuesta se dirigió a Pedro Bayonas con mensajes de tono intimidatorio, incluyendo referencias a la supuesta posesión de «fotos de tu chica que no te gustaría ver», acompañadas de expresiones despectivas.
Este contexto resulta determinante para el juzgado a la hora de desvincular los hechos de cualquier motivación ideológica, situándolos en el ámbito de un conflicto personal previo que derivó en un incidente posteriormente judicializado.
Posibles acciones legales posteriores
Días después de los acontecimientos, Pedro Bayonas y Sheila Muñoz anunciaron la interposición de querellas criminales no solo contra Román Cuesta, sino también contra otras personas que, a su juicio, contribuyeron activamente a la difusión del relato inicial en la opinión pública.
Estas actuaciones judiciales se encuentran actualmente en fase de tramitación, y podrían abrir una nueva vía legal relacionada con la difusión de informaciones que no se ajustaban a la realidad de los hechos finalmente establecidos por la autoridad judicial.
La Fiscalía remite al juez una denuncia por un presunto delito de estafa contra Isidoro Román Cuesta














