Cuatro detenidos por robar un brazalete de 3.000 años en el Museo Egipcio… y que acabó fundido.
Egipto asiste indignado a un nuevo escándalo de saqueo patrimonial. Un brazalete de oro con más de 3.000 años de antigüedad, perteneciente al faraón Amenemope y custodiado en el Museo Egipcio de El Cairo, ha terminado fundido como si fuera chatarra tras ser robado el pasado 9 de septiembre.
La joya, que incluía una cuenta de lapislázuli, fue sustraída por una restauradora del propio museo, según confesaron los implicados en los interrogatorios.
De tesoro faraónico a lingote fundido
El brazalete estaba guardado en la caja fuerte del laboratorio de restauración. La restauradora lo sacó y lo vendió a un joyero local por apenas 180.000 libras egipcias (unos 3.732 dólares). Este, a su vez, lo traspasó a otro orfebre por 194.000 libras (4.023 dólares). Finalmente, acabó en manos de un fundidor, que lo redujo a metal bruto para su reutilización.
Un tesoro faraónico de incalculable valor histórico vendido como si fuera una pulsera de mercadillo: el equivalente a 7.755 dólares en total.
Una trama interna
El Ministerio del Interior egipcio ha confirmado la detención de cuatro personas:
- La restauradora del museo.
- Un comerciante de platería del barrio cairota de Sayeda Zeinab.
- Un orfebre local.
- El fundidor que destruyó la pieza.
Todos confesaron su participación en el robo y la reventa.
Patrimonio en peligro
El robo se produjo mientras se preparaban piezas para la exposición internacional “Tesoros de los Faraones”, que abrirá en Roma el próximo 24 de octubre con 130 objetos históricos.
El escándalo llega en un momento clave: Egipto ultima la inauguración del Gran Museo Egipcio (GEM), prevista para el 1 de noviembre, con más de 57.000 piezas faraónicas.
Una batalla perdida contra el saqueo
Egipto libra desde hace décadas una lucha diplomática para recuperar objetos expoliados en guerras, colonizaciones y contrabando. Este nuevo episodio evidencia la vulnerabilidad del patrimonio incluso dentro de sus museos más vigilados.
En definitiva: un brazalete que sobrevivió 30 siglos de historia acabó fundido en cuestión de días por la avaricia de cuatro personas.
Un niño visita un museo y rompe una vasija de 3.500 años de antigüedad













