Factores a tener en cuenta por todo emprendedor

Lanzarse al mundo de los negocios con uno propio es, a veces, un acto heroico ya que son muchas las incertidumbres que rodean al emprendedor en el momento de la toma de decisión. Para ello, se suele aconsejar conocer otros testimonios de personas que decidieron dar el salto. Por ejemplo, en el caso de Mail Boxes Etc la opinión de los franquiciados es fácilmente accesible desde su web.
Convertirse en franquiciado es otra de las opciones a tener en cuenta cuando se posee un gran espíritu emprendedor. La idea es importante, su originalidad, su ventaja frente a la competencia, su capacidad de solucionar un problema o dar respuesta a una necesidad latente en la sociedad, pero si no se tiene, siempre se puede contar con otras fórmulas y otras marcas ya consolidadas en el mercado y de las que se conoce un cierto éxito y aceptación.
El primer factor a tener en cuenta es que se ha de contar con el apoyo de la familia. Quizá sea el fundamental para seguir adelante con la idea de emprender. Y, cuando se habla de apoyo, no se habla del económico, sino del personal, del emocional. Iniciar un negocio, sea uno propio, sea una franquicia, supone mucho esfuerzo, mucha dedicación y muchas horas que se restan a las pasadas con la familia. Saber que se cuenta con su aprobación sirve para allanar un camino, a veces, tortuoso.
Si se decide ir por el camino de la franquicia, conviene elegir un sector. La elección del mismo debe basarse en números actuales, pero también en tendencias y en gustos personales. La restauración y la alimentación son los sectores de los que más franquicias existen. Siendo éstos muy amplios, se podría tender a ir a un mercado más reducido, por ejemplo, el de la alimentación saludable o healthy food. A partir de ahí, se puede seguir estrechando el círculo: cuántas marcas existen de alimentación saludable, qué porcentaje de éxito tienen, dónde están ubicadas, qué tipo de clientes acuden, son más aceptadas las cafeterías con batidos y smoothies o los restaurantes para comer. Son algunas de las preguntas específicas atendiendo a un subsector al que, potencialmente, el emprendedor quisiera dirigir su actividad.
Una vez respondidas e identificada la marca que desea franquiciar, debe decidir la ubicación del local en el mapa, preguntándose si allí acudirá su cliente potencial, si existe algo parecido a su oferta por la zona y si podrá conseguir un mínimo de estabilidad en poco tiempo.
Emprender no es fácil, porque no depende, cien por cien, de uno mismo, pero es cierto que si se decide por una franquicia, se tiene la ventaja de no deber empezar de cero porque ya la marca es conocida y reputada y, a través de su posicionamiento, ya tiene identificado consigo su competencia, su perfil de cliente y su cultura empresarial. En este sentido, el emprendedor que decide enrolarse en esa aventura tiene que estar convencido de que la marca le representa, confía en ella y tiene preferencias por el sector donde operará.













