¿Cómo puedo ahorrar en mis facturas de electricidad?

La crisis en España ha dejado grandes estragos en la sociedad desde el 2008, años de precarización que han impedido que numerosas familias puedan prosperar y alcanzar el nivel medio de calidad de vida previo a la catástrofe económica. Sin duda alguna, uno de los principales problemas a los que se tienen que enfrentar las familias actuales son las facturas y los gastos del hogar, en lo que se va la gran parte del presupuesto mensual.
Desde luego que las facturas más temidas y menos esperadas son las de la electricidad, en las que además de unos impuestos elevados, las familias tienen que compensar económicamente las frecuentes subidas en los precios de la electricidad, los cuales se fijan en los mercados atendiendo a diversos motivos no regulados por una institución oficial que vele por los intereses de los ciudadanos.
A continuación te contamos cuáles son algunas de las alternativas o medidas que puedes tomar para ahorrar dinero en tus facturas finales y pagar unos precios más justos por la luz y el gas, ajustados a tu consumo real.
El bono social eléctrico
El bono social eléctrico es una tarifa que proviene del Gobierno y ayuda a los beneficiados con unos descuentos en sus facturas de la luz, el cual puede llegar a ser o un 25 o un 40%. Este mecanismo de ayuda del gobierno sirve para todos aquellos clientes acogidos al Precio voluntario para el Pequeño consumidor (PVPC) y que tengan contratados sus servicios con comercializadores de electricidad que acepten esta opción.
No obstante, no hay que olvidar que siempre es mucho mejor consultar previamente una detallada guía sobre el bono social eléctrico para que luego no haya ningún malentendido en el futuro y obtener de primera mano toda la información que nos hace falta para solicitar este bono.
Mientras tanto, te decimos quién puede beneficiarse de este descuento y cuáles son algunos de los requisitos mínimos para su solicitud.
- Familiar numerosas.
- Personas en situación económica de renta baja.
- Pensionistas que perciban la pensión mínima y como máximo otros ingresos que no superen los 500 euros/año.
- Personas con discapacitación igual o mayor del 33% o que uno de los miembros de la familia esté en situación de dependencia de grado II o III.
- Víctimas de violencia de género o terrorismo.
Su solicitud es bastante simple, pues lo único que hay que hacer es rellenar y firmar un formulario y presentar todos los documentos de identificación necesarios y en vigor. Una vez que tu comercializadora ha aceptado la solicitud del bono social, los descuentos de electricidad en las facturas se hacen de forma inmediata
Electricidad a un precio justo
Si quieres ahorrar en tus facturas de la luz, además del bono eléctrico, es necesario llevar a cabo otras medidas complementarias como, por ejemplo, no malgastar energía, cambiar las bombillas por unas de bajo consumo y, sobre todo, buscar una compañía eléctrica mucho más económica como es el caso de Podo.
Podo es una de las compañías de luz y gas más baratas que nos podremos encontrar actualmente en el mercado. Muchas veces pagamos más en nuestras facturas porque no somos conscientes de todas las alternativas que existen hoy en día. La principal ventaja de Podo es que ofrece a sus clientes la posibilidad de personalizar sus tarifas, ajustando los precios al consumo real realizado, sin tener que pagar más de lo contratado y sin llevarse sorpresas.
Uno de los inconvenientes que encuentran las personas a la hora de gestionar el cambio de una compañía es todo el papeleo que se lleva a cabo, esto no ocurre con Podo, pues ellos se encargan de realizar todo el trámite, además, todos sus servicios se pueden gestionar 100% online, lo que es una gran ventaja para acceder a todas las facturas y al gasto que estamos realizando desde sus plataformas digitales y no perder nada de tiempo.
Podo es actualmente la compañía que ofrece los mejores precios en luz y gas del mercado, y esto es importante tenerlo en cuenta para nuestro futuro ahorro. Las facturas en electricidad pueden suponer un gran golpe en algún mes en el que suban los precios, un gasto enorme y completamente imprevisible que puede convertirse en un serio problema, por eso, lo mejor que podemos hacer es prevenirnos de esto y buscar las compañías eléctricas que nos permitan acordar unos precios en las tarifas que no estén sometidos a cambios.
No malgastar energía
Una cosa está clara, si no tomamos conciencia de todo el consumo que realizamos mensualmente y aquella energía que malgastamos, nunca podremos llegar a ahorrar en nuestras facturas. Es muy importante eliminar todos aquellos hábitos, como dejarse las luces encendidas, y aquellos electrodomésticos que hagan un consumo energético mayor de lo normal.
La electricidad y el gas no tienen por qué convertirse en unos bienes caros, al revés, son dos servicios que las comercializadoras tienen que poner al alcance de los consumidores a unos precios justos y ajustables para cada consumidor. De momento, siempre podemos realizar pequeños gestos que a largo plazo se convierten en grandes soluciones.












