Pablo Iglesias abre su nueva taberna Garibaldi: 'Más bolivariana, más bolchevique y más comunista'
Pablo Iglesias vuelve a la carga. El exvicepresidente del Gobierno y eterno líder espiritual de Podemos ha abierto las puertas de su nuevo “Garibaldi”, el local de estética revolucionaria que ya es marca registrada de la casa. Y, fiel a su estilo, lo ha hecho prometiendo que esta vez será “más grande, más bolivariana, más bolchevique, más narcocomunista y más soviética” que nunca.
El nuevo espacio, ubicado en pleno centro de Madrid, pretende convertirse en el templo gastronómico y cultural de la izquierda más militante. Entre pósters del Che, banderas rojas y murales con rostros de Lenin, Bolívar y Chávez, se sirve desde café de comercio justo hasta empanadas “antiimperialistas” y cócteles bautizados con nombres como “Margarita Marx” o “Negroni del Pueblo”. Todo muy democrático.
En la inauguración, Iglesias no decepcionó: arengas contra el “capitalismo opresor”, guiños a sus viejas glorias televisivas y selfies con simpatizantes que ya se ven como asiduos al nuevo punto de encuentro de la resistencia proletaria. “Este es un lugar donde las ideas fluyen, donde la revolución se saborea y donde hasta el último sorbo es un acto político”, proclamó entre aplausos y gritos de “¡Comandante!”
Este viernes la @Garibaldi_28012 vuelve a abrir sus puertas en Lavapiés. Gracias a tod@s l@s que lo habéis hecho posible ✊🍺
— Pablo Iglesias 🔻{R} (@PabloIglesias) August 13, 2025
PDT: Hay terraza y muy pronto futbolín 😁 pic.twitter.com/5A08XikZE1
Sus detractores, como siempre, no tardaron en encender las redes, acusándole de “abrir un chiringuito ideológico subvencionado” y de “vivir de la nostalgia de una utopía que nunca llegó”. Iglesias, fiel a su manual, sonrió y contestó a su estilo que “la revolución no se financia sola… pero aquí al menos se paga en efectivo o con Bizum”.
Con o sin polémica, lo cierto es que la nueva Garibaldi ya es noticia. Y en los tiempos que corren, que hablen de uno —aunque sea mal— siempre ha sido parte de la estrategia.
Una tubería explota y llena de mierda la Taberna de Pablo Iglesias













