Una mujer devuelve un libro a la biblioteca... ¡con 67 años de retraso!

libros

resenas-de-casinos

Seguro que alguna vez, tu también has devuelto con retraso un libro que te habían prestado de la biblioteca. No es nada raro que nos pasemos un par de días o una semana. Por despiste o, deliberadamente, porque necesitemos un poco más de tiempo para terminar la lectura.

A la protagonista de la historia también le ha pasado, solo que ella ha devuelto el libro 67 años después de haberlo sacado prestado.

Rusia Hoy

La historia ha ocurrido en la biblioteca de Epsom, en Auckland (Nueva Zelanda), donde esta mujer se llevó prestado el libro 'Mitos y leyendas de Maoriland' en el año 1948, cuando todavía era una niña. Al poco se mudó y 'accidentalmente' se llevó el libro con ella.

Según la mujer, llevaba 'algunos años' pensando en devolverlo pero será que, entre una cosas y otras, se le ha ido pasando y al final lo ha devuelto con 24.605 días de retraso.

Apuestas Deportivas

La biblioteca ha decidido perdonarle la multa que le corresponde por el retraso, que sería de casi 15.000 euros, por varias razones: porque esta normativa se aplicaba a personas adultas y cuando esta mujer lo sacó prestado era todavía una niña, porque el libro está en perfecto estado, a pesar del tiempo que ha pasado, y porque consideran que ha actuado con cierta buena fe, ya que si hubiera querido, se lo hubiera podido quedar para siempre.

En España, el récord lo tiene con 12 años de retraso la Biblioteca de Guadix

sugar-daddy

El caso español más parecido ha ocurrido en Guadix (Granada). Allí la biblioteca municipal ha recuperado un ejemplar que había prestado hace doce años. El libro en cuestión es 'Historia de una escalera' de Buero Vallejo y suponemos que al usuario de la biblioteca de Guadix, por lo menos, le habrá dado tiempo a leerlo.

La bibliotecaria de Guadix, Sara Torre, aún está sorprendida por la devolución y ha dicho que el libro se ha convertido en una especie de reliquia, porque lo raro es que lo haya devuelto y no se haya quedado olvidado en alguna estantería.