Un fallo de cine: error histórico al dar el Oscar a la mejor película

Los 89º Oscar se cerraron con el error más clamoroso de la historia de los premios. La actriz Faye Dunaway miró el sobre y anunció la ganadora del premio a la mejor película: La ciudad de las estrellas. La La Land. Todo el equipo del musical subió al escenario para recoger el galardón. Sin embargo, resultó que había ganado otro filme: Moonlight.
Fue justo uno de los productores del musical, Fred Berger, quien anunció al micrófono lo increíble: "Por cierto, hemos perdido". Y Jordan Horowitz, otro productor del filme, mostró un segundo sobre, que le pasó un realizador, que revelaba el nombre de la auténtica triunfadora: la película de Barry Jenkins. "No es una broma", repitió varias veces Horowitz, porque costaba asumir que realmente aquello estuviera ocurriendo.
Pero así fue. El error se debió a un papel equivocado. Warren Beatty y Faye Dunaway, encargados de entregar el premio a la mejor película, abrieron el sobre y se encontraron con un papel que llevaba el nombre de Emma Stone, intérprete de La La Land. Beatty pareció quedarse sorprendido y sospechar que algo no cuadraba. Se mantuvo callado y le pasó el sobre a Dunaway. La actriz optó por informar en voz alta de la victoria de La La Land. Y marcó un punto de no retorno en la historia de la gala.
Rápidamente, el actor de Bonnie & Clyde tomó el micrófono e intentó explicar que su compañera y él habían recibido el sobre de mejor actriz, en lugar de el de mejor película, que había recaído en la protagonista de La la land, Emma Stone. "Por eso le eché una larga mirada a Faye... yo no estaba tratando de ser divertido", explicó Beatty.
Por su parte, ya en bastidores, Emma Stone aseguró que no tenía ni idea de lo que había ocurrido, pero que ella tuvo la tarjeta de mejor actriz desde el momento en el que le dieron el premio, justo antes de la entrega del Oscar a la mejor película. El misterio está ahora en saber por qué se les dio el cobre equivocado a Dunaway y Beatty y por qué había dos sobres a la mejor actriz.
El recorrido de los sobres es todo un periplo. El martes previo a la gala, es decir, el martes pasado, la Academia de Hollywood envía las papeletas con los ganadores a PricewaterhouseCoopers, la firma encargada desde hace 70 años de custordiarlos. Sólo dos miembros de la firma conocen los resultados finales, que son colocados en los sobre sellados, y que sólo se abren durante la ceremonia, en el escenario, y de la mano del encargado de entregar el premio.
Una cagada de Oscar que pasará a la posteridad.













