¿Es el vapeo una alternativa menos dañina al tabaco?

La respuesta a esta pregunta es un simple y rotundo sí. De hecho, son ya miles de personas las que han encontrado en los cigarrillos electrónicos una alternativa mucho menos dañina que los cigarrillos convencionales, y es que, según demuestran numerosos estudios sustituir el tabaco por los e-cigarretes es hasta un 95% menos perjudicial para la salud.
La comunidad científica asegura que, aunque no se trata de una actividad saludable, sí que es una gran opción para todos aquellos fumadores que no han conseguido dejar el terrible hábito del consumo de tabaco por otros medios, pues la inmensa mayoría de los que se suman al vapeo con la intención de dejar el tabaco lo consiguen.
La popularidad de los cigarrillos electrónicos va aumentando cada día
El éxito de este método hace que cada día crezca el número de fumadores que ven en el vapeo una alternativa atractiva, eficaz y menos dañina que inhalar el terrible humo del tabaco que tanto daño hace en sus pulmones y a todo el organismo en general.
La sociedad de hoy día está muy preocupada por la salud y quiere dejar de fumar, y este es el principal motivo por el que el número de tiendas para vapear crece a un ritmo imparable. Concretamente en Madrid se han abierto más de cincuenta tiendas en el último año y más de 300 en todo el territorio nacional dedicadas a la venta de cigarrillos electrónicos y sus diferentes líquidos para vapear. Valga como ejemplo del crecimiento de este modelo de negocio, la Tienda de cigarrillos electrónicos Vapo, a la que puedes acceder haciendo clic en este enlace, ya cuenta con tres tiendas en la Comunidad de Madrid.
¿Por qué los cigarrillos electrónicos son menos perjudiciales que el tabaco?
Por mucho que puedan decir todos aquellos retractores que han salido y que critican sin demasiada base estos dispositivos, algo que por otra parte suele ocurrir cada vez que aparece un producto novedoso y de gran éxito en el mercado, los datos no mienten y los científicos explican que, al contrario de lo que ocurre con el tabaco, los líquidos para vapear solo contienen nicotina como elemento perjudicial, y esto además es algo que los propios consumidores pueden reducir e incluso eliminar, pues se puede vapear con o sin nicotina.
Esta es una de las principales ventajas que tiene este método para que sus usuarios puedan dejar el tabaco definitivamente, que el cuerpo deja de ingerir nicotina de forma progresiva, a medida del propio consumidor, para evitar pasar por periodos de abstinencia demasiado duros o prolongados, pues se puede ir reduciendo su porcentaje hasta que este sea igual a cero.
Los fumadores también se sienten en un primer momento más atraídos por los Líquidos con sabor a tabaco, aunque el amplio catálogo de sabores que hay hoy día en el mercado es muy amplio, tantos como gustos y usuarios y en Vapo.es puedes comprobarlo por ti mismo.
En el caso del tabaco, en cambio, el sabor es prácticamente el mismo, y encontramos en el humo que se inhala muchos contaminantes altamente cancerígenos, como el benceno. Para contrastar estos datos, no tenemos más que atender al estudio que llevó a cabo la Universidad de Londres, que obtuvo datos realmente positivos sobre los beneficios de sustituir el cigarrillo tradicional por el electrónico.
Este estudio se basó en el análisis de un grupo de individuos que dejaron de fumar tabaco y se pasaron a los cigarrillos electrónicos. Después de tan solo seis meses, las sustancias cancerígenas que había presentes en los organismos de estas personas habían quedado reducidas drásticamente.
¿Qué pasa con las nuevas generaciones?
Este es uno de los temas que más controversia despierta, pues muchos argumentan que es una nueva forma de acercar a los jóvenes al consumo de la nicotina. Sin embargo, y dados los resultados de los estudios, no creemos que sea suficiente motivo para ir en contra de un producto que ha demostrado sobradamente ser menos perjudicial que el tabaco, y al que los jóvenes y mayores pueden acceder con suma facilidad para abandonar la adicción al tabaco.
Sobre su consumo en los lugares públicos, otro de los temas que más polémica genera, debemos tener en cuenta que en el caso de los vapeadores no existe la figura del fumador pasivo, por lo que no tendría demasiado sentido prohibir su consumo al no haber una población real a la que proteger, como ocurre con el tabaco.
Los retractores más radicales quieren hacernos creer, pese a las evidencias de los estudios científicos, que vapear es igual de perjudicial que fumar, y, como hemos señalado, apuntan a que se le está ofreciendo a los jóvenes una actividad recreativa perjudicial. Pero ateniéndonos nuevamente a los datos y no a simples opiniones, es una minoría prácticamente insignificante la juventud que deciden acercarse al vapeo a edad temprana.
En este sentido, debe ser la legislación la que tome cartas en el asunto, al igual que ocurre con otras sustancias dañinas, como el alcohol, pero al contrario de estas otras sustancias tóxicas, el cigarrillo electrónico puede considerarse un bien social al ayudar a los fumadores a dejar de fumar e ingerir todas las sustancias dañinas contenidas en el humo del tabaco por otras mucho menos perjudiciales.












