Cómo afectan los divorcios a los niños

Los hijos acostumbran a vivir la separación de sus padres como un gran revés, de modo que es fundamental que los padres sepan transmitirles seguridad en todo el proceso, de otro modo es importante contar con psicólogos o familiares que puedan ayudar a minimizar los problemas derivados de una ruptura sobre los más pequeños.
Los niños pequeños son los más perjudicados en los divorcios de los padres. Y aunque es muy difícil generalizar sobre los daños que una separación o divorcio puede ocasionar a los hijos, los informes apuntan a que todos los niños viven el divorcio de sus padres como un fuerte golpe a su seguridad y por ende a su autoestima.
Cuanto más pequeños son, menos recursos emocionales y cognitivos para encarar la situación, de modo que es frecuente que a raíz de estos surjan conductas regresivas, somatizaciones y hasta problemas para relacionarse con los demás con normalidad.
Y si todas las personas que han vivido una separación de sus padres lo reviven como un hecho que ha marcado un antes y un después en su vida, en el caso de tener unos padres manipuladores que usan a los niños como monedas de cambio para este fin, las consecuencias son todavía peores, ya que en estos casos las conductas suelen reproducirse y la autoestima de estas personas se ve muy diezmada.
Es muy común que los niños vivan con sentimiento de culpa el divorcio de sus padres
Según el bufete de abogados expertos en divorcios Herranz Ramia, en muchos casos los abogados también tienen que hacer el papel de psicólogos y reconducir algunas conductas con el fin de evitar que los ex cónyuges se infrinjan daños emocionales que acostumbran a pasar a los hijos.
Los profesionales de la psicología coinciden en que es muy necesario contarles a los hijos las rupturas y a pesar de que muchos de ellos puedan tener problemas para mostrar sus emociones, hay que animarles a hacerlo y esto será muy enriquecedor para ellos y también para los padres.
Es muy común que los niños vivan con sentimiento de culpa el divorcio de sus padres. Los pequeños siempren piensan que han hecho algo por lo que se haya creado la situación y esto les puede llegar a torturar, de ahí que la comunicación sea tan necesaria en estos casos. No existe un patrón de conducta de hijos de padres separados puesto que de esto dependerá como lo haya vivido cada uno de ellos, pero el impacto emocional siempre es fuerte.
Familiares o psicólogos pueden ayudar a que la separación sea lo menos traumática posible
Para los padres no es fácil gestionar estos episodios, mucho menos cuando ellos mismos, en estas situaciones, están sometidos a un gran estrés emocional y es entonces cuando han de entrar en escena los familiares o los psicólogos que ayuden a que la separación sea lo menos traumática para los niños, a sabiendas, que por poco que lo sea, una separación de los padres y un nuevo paisaje emocional en su vida, sin duda habrá de influir.
Las consecuencias emocionales de los divorcios o separaciones van a persistir en función de cómo se han vivido estas, de modo que es muy importante rebajar la hostilidad frente a los hijos, tratar de mantenerlos alejados de los conflictos si los hay y darles su verdadero espacio, ya que los hijos siguen siendo hijos y no parejas de los padres, que algunas veces quieren usarlos para que les devuelvan la tranquilidad perdida y escuchen sus problemas.
Si las separaciones se llevan a cabo con respeto, a pesar del dolor que siempre producen, serán vividas con menos altibajos por los más pequeños que sabrán cómo afrontar su nueva vida sin tantos problemas y para que esto ocurra, los que tienen que dar la talla son los padres, los únicos responsables de todos los problemas que puedan surgir de una relación, y dar la talla solo pasa por hacer las cosas con calma y tratando de trasladar seguridad a los pequeños que dependen de ellos.













