Una concursante de Factor X denuncia haber sido violada durante el programa

Lucy Spraggan era una música de 20 años cuando fue elegida para competir en el programa Factor X en su versión británica. Spraggan no fue una concursante común, se convirtió en la primera concursante en interpretar sus propias canciones y en tocar un instrumento. Su audición , en la que interpretó la canción Last Night-"Anoche te dije que te amaba / Me desperté, culpé al vodka"-, fue el cuarto video de YouTube más visto en el mundo aquel año, y ella se convirtió en la artista más buscada en Google en el Reino Unido. Estaba a punto de nacer una estrella, lo tenía todo para triunfar, pero todo cambió de la noche a la mañana.

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Los espectadores de Factor X la votaron en los primeros tres shows en vivo antes de que el programa anunciara que Lucy había tenido que abandonar el talent musical debido a una enfermedad. Solo que no estaba enferma.

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Once años después, Spraggan, que ahora tiene 31 años, finalmente está lista para hablar sobre por qué desapareció. Lucy Spraggan ha esperado 11 años para escribir sus memorias y contar lo que ocurrió en 2012. Unas memorias en las que revela que fue violada durante la producción de Factor X y el impacto devastador que tuvo en su vida. "Mi título provisional para el libro era ¿Eres esa chica?", dice en una entrevista al diario The Guardian. "Porque durante años estuve aterrorizada de ser conocida como la chica a la que le pasó eso. Estaba profunda y crónicamente avergonzada. Ahora entiendo que lo que pasó no fue decisión mía, estuvo fuera de mis manos. Y para poder reconstruirme y seguir adelante, necesitaba decir la verdad", afirma.

La artista cuenta en el libro que la agresión se produjo una noche en la que se encontraba celebrando el cumpleaños de su compañero Rylan Clark en un club del barrio londinense de Mayfair, al que acudieron miembros del equipo de producción de Factor X.

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Según cuenta la cantante, se sintió defraudada por cómo gestionó el incidente la ITV, la mayor productora de televisión en el Reino Unido: "No era apropiado que nadie, incluyendo los concursantes, estuviera borracho. ¿Cómo puede (la ITV) cumplir con su obligación de cuidado cuando hay alcohol de por medio?"

La artista, que detalla el suceso en el libro Process: Finding My Way Through, recuerda que se quedó inconsciente y fue acompañada de vuelta al hotel por un miembro del equipo de producción y que, una vez en el hotel, un portero se ofreció a ayudarle de vuelta a su habitación.

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Spraggan relata que ese portero utilizó más tarde una "llave electrónica" para entrar en su habitación y agredirla. "Me desperté al día siguiente con esta sensación de pánico. No creo que nunca haya sentido este nivel de confusión desde entonces", dijo.

"Sabía que me habían violado, pero no podía procesarlo. Así que me puse la ropa y seguí funcionando en piloto automático", agregó. Si bien el equipo de producción llamó a la policía y se efectuó un arresto, Spraggan considera que en ITV no estaban "preparados" para lidiar con lo sucedido.

"He tenido que mentir casi todos los días desde entonces. Cuando me presentan en un podcast o escriben sobre mí en el periódico, siempre es 'Lucy Spraggan, quien renunció a Factor X debido a una enfermedad'. La gente todavía me pregunta por qué dejé el programa. Y con cada mentira viene una avalancha de recuerdos extremadamente dolorosos. No es bueno mentir, ocultar, albergar. Pero es por eso que estamos aquí", escribe en su libro.

Spraggan nació en Canterbury, Kent, y vivió con su madre, Anstey, entonces maestra, y tres hermanos después de que sus padres se divorciaran siendo ella muy pequeña. Creció en un hogar fiestero, "nuestros vecinos nos odiaban", escribe en sus memorias, rodeada de los amigos creativos de su madre. Sus primeros recuerdos en la música fueron en actuaciones escolares, donde cantaba canciones divertidas que había escrito sobre sus maestros, hasta que uno se ofendió y paró las actuaciones de Lucy. Hizo su primer espectáculo a los 13 años, y en el momento en que Factor X la invitó a una audición, estaba actuando en el mismo circuito que Ed Sheeran, y sus nombres se reemplazaban regularmente en las pizarras de los pubs de todo el país.

En 2012, Factor X fue uno de los programas de televisión más vistos del Reino Unido y Spraggan se convirtió en una sensación de la noche a la mañana cuando millones de personas vieron su audición. "A partir de ese momento, mi vida cambió para siempre", asegura a la BBC.

"Desde el principio, te convierten en una especie de caricatura de ti mismo. Es casi como si hubiera una historia escrita para ti", agrega. Spraggan afirma que los concursantes se vieron inmediatamente sometidos a una gran presión. "Desde la primera etapa, ese mensaje fue repetido una y otra vez hasta el punto en que eso es todo lo que crees: 'era la mayor oportunidad de mi vida"

Ahora que tiene 31 años, dice que nunca ha experimentado una situación en la que "alguien tome las riendas de mi vida por completo". "Si hubiera vuelto a experimentar eso, como un ser humano normal, habría asegurado estar en una relación de abuso".

En su libro Spraggan relata que mientras que los otros concursantes fueron alojados en un piso privado con seguridad las 24 horas proporcionada por el programa, Spraggan y su buen amigo Rylan Clark, también concursante, fueron exiliados a un hotel en Edgware Road.

Poco después de aquello, Clark celebró su 25 cumpleaños en el club nocturno Mahiki de Mayfair. Las bebidas eran gratis e ilimitadas, y el equipo de Factor X, los periodistas y los paparazzi estaban allí para capturar el caos resultante, el papel que le había tocado interpretar a Lucy, según cuenta ella misma.

"En esta etapa, conocía mi papel: emborracharme, hacer algo divertido, aparecer en los titulares al día siguiente", escribe Spraggan. Aparecieron debidamente imágenes de ella recogiendo una botella de cerveza con los dientes y bebiéndola, con las manos libres. Algunos miembros del equipo de producción también estaban bebiendo.

Spraggan terminó desmayándose. Un miembro del equipo de producción la acompañó de regreso al hotel, donde un botones del hotel se ofreció a ayudar a Spraggan a regresar a su habitación. Cuando se fueron, el portero abrió el pestillo de seguridad de su puerta para evitar que se cerrara detrás de ellos. Algún tiempo después, Clark fue a la habitación de Lucy y se aseguró de que su puerta estuviera cerrada con llave cuando se fue. Su decisión significó que cuando el portero regresó más tarde a la habitación de Spraggan para atacarla, tuvo que usar una tarjeta rastreable. "Me desperté al día siguiente con esta sensación de puro pavor", dice ella. "No creo que haya sentido ese nivel de confusión desde entonces. Sabía que había sido violada, pero no podía procesar eso. Así que me puse la ropa y entré en piloto automático".

Aunque se le proporcionó apoyo financiero y médico tras lo ocurrido, la cantante lamenta, sin embargo, que no se le prestara ninguna otra ayuda después de que su agresor fuera procesado.

"Nadie me volvió a contactar para preguntarme si estaba bien. Nadie me llamó o me envió un email cuando se terminó el juicio y se le procesó (al violador). Nadie me ofreció rehabilitación o tratamiento de salud mental. Me quedé sola", lamenta.

En un principio, Spraggan quiso hacer público el motivo de su salida de la competición. "Al principio dije: 'Solo cuéntales lo que pasó'. Pero enseguida me di cuenta de que no iba a ser tan sencillo. Recuerdo que varias personas dijeron: 'Tienes toda tu carrera por delante y no puedes retractarte de esto'"

Spraggan dejó el concurso, que ganó ese año James Arthur, durante los espectáculos en directo, aduciendo enfermedad, aunque ahora admite que el efecto secundario de un fármaco que se le administró para prevenir el sida le hizo sentirse demasiado indispuesta en los días posteriores a la violación.

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