Cae el mayor estafador del amor del mundo: un nigeriano que se levantó 8 millones de dólares

El hombre que durante años rompió corazones y vació cuentas bancarias por todo el mundo ha sido finalmente detenido. Se trata de Ikechukwu Ndubuisi, un nigeriano de 49 años, considerado el mayor “estafador del amor” del planeta. Dirigía desde 2018 una red internacional de ciberestafas románticas, que ha logrado amasar más de 8 millones de dólares engañando a mujeres en decenas de países, entre ellos España.

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El arresto se produjo en las últimas horas en el aeropuerto internacional de Ezeiza (Buenos Aires), cuando agentes de la Policía Federal Argentina interceptaron al prófugo mientras intentaba ingresar en el país en un vuelo de Ethiopian Airlines procedente de Brasil.

Una red global de engaños amorosos

Ndubuisi era buscado por Interpol bajo una notificación plateada, una alerta internacional dirigida a los líderes de organizaciones criminales. Su detención es la primera de este tipo en el marco de la cooperación internacional contra las bandas dedicadas al fraude digital.

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Durante siete años, su red operó desde varios países africanos, especialmente Nigeria y Ghana, utilizando un sistema piramidal de comisiones en el que cada miembro obtenía beneficios por cada víctima engañada.

Las víctimas, la mayoría mujeres mayores de 35 años y económicamente independientes, eran contactadas a través de redes sociales con perfiles falsos que simulaban ser soldados estadounidenses destinados en misiones internacionales.

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Los falsos soldados del amor

Los estafadores utilizaban fotografías reales de militares norteamericanos y creaban historias verosímiles: hombres viudos, heridos en combate o en misiones en lugares como Siria o Yemen, buscando “una relación sincera”.

Una vez ganada la confianza de las víctimas, los falsos soldados solicitaban ayuda económica urgente para resolver “problemas de aduana”, “traslados militares” o “liberar herencias bloqueadas”. A cambio, prometían un reembolso o una parte de la supuesta fortuna una vez regresaran a su país.

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Entre los alias más usados por la banda, destacaba el del supuesto “soldado Brandon”, un personaje inventado que se convirtió en el favorito de decenas de víctimas.

Una víctima, una ruina

Una de las historias más documentadas por la justicia argentina es la de una mujer que creyó mantener una relación con “Brandon”, quien decía estar destacado en Yemen. El falso militar le pidió ayuda para trasladar objetos de valor desde Irán, alegando problemas con los impuestos de aduana.

La víctima terminó enviando miles de dólares en transferencias, incluso contrayendo un préstamo de 2.550 dólares, hasta que finalmente descubrió que había sido engañada.

“Con el paso del tiempo, y ante la falta de resolución de la situación, la víctima entendió que había sido estafada”, señala el informe judicial.

Fin a una carrera criminal

El arresto de Ikechukwu Ndubuisi marca un golpe importante contra las mafias digitales africanas dedicadas al fraude sentimental, aunque las autoridades reconocen que la estructura sigue activa y que muchos de sus cómplices continúan operando en distintos países.

Interpol y las fuerzas policiales de Estados Unidos, Nigeria y España colaboran ahora en la extradición y rastreo del dinero robado, gran parte del cual fue movido a través de criptomonedas y cuentas offshore.

De los chats románticos a los tribunales internacionales: el “soldado Brandon” ha caído… y ya está entre rejas.

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