Lo País publica que tener aire acondicionado 'es de derechas'

En España la izquierda todavía debate si todo lo malo que nos pasa es culpa de Franco, pero parece que en Francia ya han ido todavía un paso más allá: han decidido politizar hasta el aire acondicionado. Según recoge el diario El País, en el país vecino usar el aparato de aire se ha convertido en un símbolo de derechas. Sí, lo que lees: poner el pingüino en 18 grados equivale a votar a Le Pen

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Resulta que, al parecer, ser de izquierdas significa sudar como un pollo en agosto y sentir orgullo revolucionario mientras te asas en tu propio salón, mientras que los malvados capitalistas neoliberales —esos que oprimen al obrero— se sientan en el sofá a 23 grados con una cerveza fría en la mano. Una lucha de clases… pero con ventilador.

Los franceses, que inventaron la guillotina, ahora son los primeros en patentar el aire acondicionado ideológico. Si abres la ventana, eres progresista; si enciendes el split, fascista. Pronto veremos carnés de identidad climática: “Ciudadano con abanico, ciudadano de izquierdas”. Y mientras tanto, los políticos viajan en coches oficiales con el clima puesto a tope y sin complejos.

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¿Lo siguiente? Nacionalizar los abanicos, prohibir los ventiladores o que Pedro Sánchez se marque un decreto para obligarnos a sudar “en solidaridad con el planeta”. Eso si, mientras él se desplaza cómodamente en avión privado hasta al baño. Porque ya se sabe: el calor, cuando lo pasan los demás, es progreso; cuando lo pasas tú, es de fachas.

En Francia, encender el aire es votar a la derecha. En España, al paso que vamos, abrir la nevera será delito de odio. Y comer carne, de negacionistas climáticos.

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