Las españolas ya no quieren tener hijos: la tasa de fertilidad se desploma
Aunque la caída de la fertilidad es un fenómeno global que se ha dejado notar en todos los continentes España tiene, por desgracia, la distinción de ser uno de los países del mundo con un problema más acusado de fertilidad, con el número de hijos por mujer más bajo de los principales países europeos (1,1), superando solo por países iconos de la baja fertilidad como Corea del Sur (0,8), muy por detrás de países de nuestro entorno como Francia, Alemania o Reino Unido. Pese a ello, aún queda mucho por entender sobre las causas de esta caída de la fertilidad en las últimas décadas, un conocimiento que es necesario para plantear políticas eficaces en incrementar la natalidad.
Aunque es posible descomponer la caída de la fertilidad de muchas formas, una que no ha recibido demasiada atención en el debate público es la separación entre la caída de la fertilidad que puede explicarse por el crecimiento en el porcentaje de mujeres que no han tenido ningún hijo durante su vida fértil. En el lado opuesto, la parte de la caída de la fertilidad que no está explicada por este factor, lo estaría por un menor número de hijos entre las mujeres que sí han sido madres a lo largo de su vida fértil.
Sin embargo, para poder realizar una descomposición de este tipo, es necesario analizar cohortes de población, algo que no es del todo habitual cuando hablamos de fertilidad. Por suerte, los datos recopilados por la Human Fertility Database permiten realizar un análisis de estas características, estudiando por separado las diferentes cohortes de población en función de su año de nacimiento, para poder obtener a partir de ellas datos clave como el porcentaje de mujeres sin hijos, y el número medio de hijos entre las mujeres que han sido madres.
El crecimiento del número de mujeres que llegan a los 40 años sin haber tenido hijos se ha duplicado en España en apenas dos décadas. Mientras que solo un 9,5% de las mujeres nacidas en 1960 llegaron a los cuarenta años sin haber sido madres, este porcentaje creció hasta rozar el 25% entre las mujeres nacidas en 1975, estabilizándose en esos niveles en las siguientes cohortes. Sin embargo, en el miso periodo de casi 20 años, el numero medio de hijos también descendió con fuerza. De entre las mujeres nacidas en 1960 que fueron madres, un 18% tuvo tres o más hijos, un porcentaje que descendió hasta el 13% dos décadas después, creciendo como contrapartida el porcentaje de mujeres con un solo hijo de un 30% a un 37%.
Ahora bien, aunque ambos factores hayan jugado un papel relevante en la caída de la fertilidad en España en ese periodo, donde se observa una caída desde 1,7 hijos por mujer a 1,27, si descomponemos la caída entre ambos factores, podemos observar que es el crecimiento en el porcentaje de madres sin hijos el que logra explicar la mayor parte del descenso en la fertilidad, un 60% frente al 40% de caída explicada por el menor número medio de hijos por madre. Esto lleva a una pregunta inevitable ¿Por qué España ha experimentado un crecimiento tan rápido y acusado el porcentaje de mujeres sin hijos en las últimas décadas?
La explicación no es sencilla, en primer lugar, se puede atribuir a una menor preferencia por parte de las mujeres más jóvenes por la maternidad. Si observamos cómo ha evolucionado el número de hijos deseados en función de la edad de la mujer a través de los datos de las encuestas de fecundidad que elabora el INE, podemos ver importantes diferencias entre finales de los años 90 y 2018, el último año disponible. Aunque el porcentaje de mujeres de menos de 25 años que declaran no querer ser madres ha crecido de un 11% a un 27%, el porcentaje ha caído entre las mujeres de 25 a 29 años en el mismo periodo, lo que sugiere que más razones adicionales al cambio cultural para explicar esta tendencia.
Una de las otras causas probables es el gran retraso de la maternidad que experimentan las mujeres en España, siendo uno de los países europeos con una edad media de la madre más elevada, algo que se ve corroborado por el desplazamiento de la distribución de nacimientos según la edad de la madre desde los años 80 hasta la actualidad. De hecho, el porcentaje de alumbramientos por mujeres de más de 35 años ha alcanzado su máximo en 2023, un 40%, frente a un 12% en 1993 y un 22% en 2003. Este retraso, impulsado en buena parte por razones económicas como la falta de conciliación y, de forma clave, el retraso en la edad de acceso a la vivienda, pone a un gran porcentaje de mujeres a las puertas del fin de su vida fértil cuando están planteándose la maternidad.
Fuente original: El Mundo
La inmigración aporta el 84% del crecimiento de la población en España












