El presidente catalán, Quim Torra, ha advertido hoy al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de que "no aceptará" como solución política para Cataluña un referéndum de autogobierno que no incluya la opción de la independencia, y le ha pedido que concrete su propuesta de nuevo Estatut.
Prometemos que no se trata de una broma de mal gusto. Los colegios públicos de Cataluña empiezan a solicitar “traductores” en sus documentos oficiales para todas aquellas familias que quieran asistir a las reuniones de inicio de curso y no hablen o entiendan el catalán. Tal cual.
La Generalitat ya no tiene bastante con tergiversar la historia de Cataluña; ahora, quiere reescribir la Historia de España a través de una nueva ley de memoria histórica que incluirá la creación de una «comisión de la verdad» ideada para «estudiar, aclarar y cuantificar los crímenes de lesa humanidad» cometidos durante la Guerra Civil, el franquismo y, también, durante la Transición.
Con un tono pretendidamente belicista, el presidente de la Generalitat ha convocado a los catalanes a convertir la Diada en un "combate" para consumar la independencia que el Parlament proclamó unilateralmente el pasado 27 de octubre.
Se lo ha dicho a la cara. En su propio programa. Y mirándole a los ojos. TV3 se ha convertido en un aparato de propaganda del separatismo, una fábrica de odio contra todo lo que huela a España.
Era simplemente cuestión de tiempo. Quieren arrasar con todo. A la izquierda no le temblará el pulso ni sufrirá el síndrome de los ‘eterno complejos’ y el pecado original del Partido Popular. Llegaron para cambiar la historia. Reescribir el pasado bajo el mantra de la 'democracia' que todo lo aguanta. Reabrir viejas heridas y volver a inyectar el odio en una sociedad que había conseguido reconciliarse completamente con su pasado. Destapar la ‘caja de pandora’ de la memoria para volver a soltar los viejos fantasmas y el cisma entre las dos Españas.
“No normalicemos una situación de excepcionalidad y de urgencia nacional. Recordemos cada día que hay presos políticos y exiliados. No nos desviemos de nuestro objetivo, la independencia de Cataluña”. Este es el mensaje que desde hace dos meses suena por la megafonía municipal de Vic (Barcelona). En días puntuales de la semana, y a las ocho de la tarde, el Ayuntamiento emite estas palabras desde los altavoces de la sede consistorial. Una portavoz del Ayuntamiento confirma que la acción es una iniciativa conjunta del gobierno municipal y de las entidades independentistas Asamblea Nacional Catalana (ANC), Òmnium Cultural y Procés Constituent.
El mensaje se emite precedido por un sonido intenso de campanas, un toque de campanas conocido en la historia de Cataluña como “toc de sometent”, la llamada al somatén, las unidades de civiles armados que eran convocados cuando un municipio se encontraba en peligro. Una portavoz del Ayuntamiento precisa de que las campanas de somatén suenan cada día desde las pasadas Navidades; la voz del mensaje es la del actor Lluís Soler. El Ayuntamiento no informa con antelación de los días que emite la grabación.
El gobierno municipal está controlado por el PDeCAT. Arnau Martí, concejal de Vic per a Tots –coalición formada por los Comunes y de Podemos–, pedirán en el próximo pleno que se ponga fin a esta iniciativa. “Me parece esperpéntico, y más en este tono de amenaza, de peligro”, dice Martí. “Eleva el tono de crispación. La institución ya ha demostrado de forma reiterada su solidaridad con los presos y creemos que no se puede utilizar la alarma municipal como si estuviéramos en un estado de sitio”, apunta.
El gobierno de Vic ya fue motivo de polémica el pasado junio cuando denegó a Ciudadanos un permiso para organizar un acto en la vía urbana con Inés Arrimadas, la líder del partido en Cataluña. Arrimadas visitó igualmente la capital de la comarca de Osona en un paseo en el que fue increpada por grupos de vecinos.