El Gobierno de Sánchez financió con 750 millones de euros los trenes de Marruecos
El pasado 12 de febrero de 2025, MEDITERRÁNEO DIGITAL ya publicó en exclusiva que el Gobierno español aprobó un crédito reembolsable de hasta 750 millones de euros para financiar el servicio ferroviario de Marruecos, destinado a la adquisición de hasta 40 trenes interurbanos que se construirían con participación de empresas españolas como CAF.
Este acuerdo, tramitado a través del Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM) y materializado mediante un crédito entre el Instituto Oficial de Crédito Español (ICO) y la Office National des Chemins de Fer (ONCF) de Marruecos, tiene como objetivo potenciar la presencia de la industria ferroviaria española en el exterior.
Pero mientras se destinan centenares de millones de euros a financiar trenes en el extranjero, en España el sistema de Alta Velocidad atraviesa momentos críticos que ya han cobrado vidas humanas.
Adamuz: tragedia y degradación
El reciente accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), ocurrido este domingo, ha dejado 39 muertos y 125 heridos, y ha puesto de manifiesto las carencias de la red ferroviaria española. En aquel tramo, que conecta Andalucía con el centro peninsular, se habían detectado múltiples incidencias técnicas en los meses previos al siniestro y los propios maquinistas alertaron sobre la degradación de la vía y la falta de mantenimiento.
La cadena de fallos no se limita a un accidente aislado. La degradación del sistema es estructural: escasez de equipos de mantenimiento, incidencias recurrentes que se detectan pero no se reparan, y una red sometida a un tráfico cada vez más intenso sin la inversión necesaria para garantizar seguridad pasa factura a los usuarios.
¿Prioridades equivocadas?
El choque de Adamuz se suma a una serie de problemas que afectan a la infraestructura ferroviaria española, desde advertencias ignoradas hasta denuncias de profesionales que señalan la incapacidad operativa del sistema para absorber fallos antes de que se conviertan en tragedias.
En contraste, la política de apoyo financiero al exterior, como el crédito de 750 millones a Marruecos aprobado en Consejo de Ministros, ha generado un fuerte debate sobre las prioridades del Ejecutivo en materia ferroviaria. Aunque el propio ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, defendió el crédito como una forma de “favorecer el posicionamiento internacional de empresas españolas como CAF” y de crear empleo industrial, la asignación de recursos coincide con un momento en que la red doméstica muestra signos de desgaste profundo y falta de inversión en mantenimiento.
Víctimas y gestión en el centro del debate
El accidente de Adamuz no solo ha dejado una cifra de víctimas que conmociona a toda España, sino que también ha abierto una crisis de confianza en la gestión del transporte ferroviario nacional. La percepción de que se prioriza la internacionalización empresarial frente a la seguridad y la inversión en infraestructuras esenciales tiene cada vez más peso en la opinión pública.
Mientras el país llora a las víctimas del accidente, la comparación con decisiones presupuestarias como el multimillonario crédito para trenes en Marruecos alimenta la indignación y plantea la pregunta de si las prioridades del Gobierno están alineadas con las necesidades reales de los ciudadanos españoles.
¿Qué le debe el Gobierno de Pedro Sánchez a Mohamed VI?
El Gobierno aprobó regalar 247 millones de euros a Marruecos para mejorar su red ferroviaria













