Israel denuncia que una activista de la Flotilla mordió a una enfermera como un zombi The Walking Dead
La tensión entre Israel y el Gobierno de Pedro Sánchez sigue escalando. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel ha denunciado públicamente que una ciudadana española, participante en la flotilla “Hamas–Sumud”, ha agredido y mordido a una empleada médica israelí durante una revisión rutinaria en la prisión de Ketziot, en el desierto del Néguev. ¿Habrá sido Ada Colau o Barbie Gaza?
“Una ciudadana española, participante en la provocación de Hamas–Sumud, mordió a una empleada médica esta tarde… tras ser escoltada a un examen médico de rutina como parte de los preparativos para su deportación”, señala el comunicado oficial del Gobierno israelí.
La enfermera, según ha confirmado el Ministerio israelí, sufrió heridas leves y tuvo que recibir tratamiento médico inmediato. Tras el incidente, fue necesaria la intervención de la Policía de Israel, que acudió a la prisión para controlar a la agresora.
El comunicado añade que la española iba a ser deportada al día siguiente, tras firmar la expulsión voluntaria junto con otros miembros de la flotilla interceptada en aguas próximas a Gaza.
A Spanish citizen, a participant in Hamas–Sumud’s provocation, bit a female medical staff member this evening at Ketziot Prison after the staff member escorted her back from a routine medical examination as part of preparations for her expected deportation tomorrow.
The medical…— Israel Foreign Ministry (@IsraelMFA) October 5, 2025
Un episodio más en la crisis diplomática
La agresión se produce en plena crisis diplomática entre Israel y España, después de que el Gobierno de Pedro Sánchez haya financiado con dinero público el regreso a Madrid de los 21 activistas españoles —entre ellos Ada Colau y la autodenominada Barbie Gaza— deportados tras su participación en la flotilla vinculada a Hamás.
El Ejecutivo español incluso envió un equipo médico a Barajas para recibirlos “como héroes”, lo que fue interpretado en Israel como una provocación diplomática.
Israel insiste en que los activistas de la flotilla “no llevaban ayuda humanitaria” y que “fueron financiados por representantes de Hamás en Europa”. Tel Aviv acusa a los organizadores de encubrir una operación de propaganda bajo el disfraz de solidaridad humanitaria.
Este nuevo incidente, con una agresión física dentro de una prisión israelí, podría tensar aún más las relaciones entre ambos países. En redes sociales, varios portavoces israelíes han calificado la acción como “una muestra del verdadero carácter violento y extremista” de la flotilla.
Por el momento, el Ministerio de Exteriores español no ha ofrecido una respuesta oficial a esta denuncia pública de Israel.
El Gobierno paga con dinero público los billetes de avión de todos los activistas de la Flotilla














