España ha recibido este año 600.000 inmigrantes más de los previstos

España cerrará el año con un saldo migratorio positivo de más de 600.000 personas, según los últimos cálculos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y del Banco de España.

resenas-de-casinos

La cifra supone un incremento del 50 % respecto a las previsiones iniciales y se convierte en uno de los factores que explican el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB), pese al estancamiento de la productividad y la ralentización del empleo nacional.

Un país que crece más por inmigración que por natalidad

El aumento de población en España se debe casi en exclusiva a la entrada constante de inmigrantes, ya que el número de nacimientos sigue en mínimos históricos.

Rusia Hoy

En lo que va de año, el país ha recibido flujos especialmente intensos de migrantes procedentes de América Latina, el Magreb y Europa del Este, según datos del Ministerio de Inclusión y Seguridad Social.

La llegada de nuevos residentes ha permitido mantener la población activa y sostener el consumo interno, dos variables clave para explicar que el PIB español crezca por encima de la media europea, aunque el empleo estable y la productividad apenas mejoren.

Apuestas Deportivas

El motor invisible del crecimiento

El Banco de España estima que más del 40 % del crecimiento del PIB en 2025 se debe al efecto directo e indirecto de la inmigración: aumento del consumo, ampliación del mercado laboral y demanda de vivienda y servicios.

Sin embargo, los economistas advierten de que este modelo de crecimiento “por volumen” es frágil, ya que no se traduce necesariamente en mayor riqueza por habitante.

sugar-daddy

“España está creciendo más por población que por productividad”, señala un informe interno del supervisor, que alerta además del impacto en el mercado inmobiliario y en las cuentas públicas a medio plazo.

El reto de la integración

Las cifras confirman que España es, junto a Alemania e Italia, uno de los países europeos con mayor incremento de población migrante en la última década, un fenómeno que plantea desafíos en integración, vivienda, sanidad y educación.

Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez defiende esta evolución como una “buena noticia económica”, los críticos advierten que sin un plan real de integración y empleo estable, el modelo puede volverse insostenible.

España sigue creciendo gracias a la inmigración, pero a costa de una población cada vez más dependiente de los flujos migratorios y de una economía de servicios que avanza sin mejorar su productividad real.

Un estudio demográfico confirma que en 2045 en España habrá más extranjeros que españoles