La escolta de Sarah Santaolalla nos cuesta a todos los españoles 12.000 euros públicos al mes
La polémica en torno a la activista y colaboradora televisiva Sarah Santaolalla continúa creciendo después de conocerse que el Ministerio del Interior ha puesto a su disposición un dispositivo policial permanente de escolta.
Según ha revelado el sindicato policial Jupol, el coste del servicio de protección asciende aproximadamente a 12.000 euros, ya que para cubrir la seguridad de la activista se han movilizado cuatro funcionarios del cuerpo en exclusiva.
Un dispositivo permanente de seguridad
De acuerdo con las estimaciones realizadas por Jupol, el despliegue implica la asignación continua de agentes de la Policía Nacional, encargados de garantizar la protección personal de Santaolalla ante posibles amenazas o situaciones de riesgo.
El sindicato ha criticado que este tipo de dispositivos suponga un elevado coste para las arcas públicas, especialmente en un momento en el que, según denuncian, existen carencias de personal y recursos en numerosas comisarías del país.
Desde la organización policial consideran que el despliegue de escoltas para determinadas figuras públicas debe analizarse con cautela, ya que implica destinar agentes que podrían estar realizando otras labores de seguridad ciudadana.
Un caso que ha generado debate político
La decisión de proporcionar escolta policial a Santaolalla se produce en un contexto de fuerte polémica mediática y política en torno a su figura, especialmente tras distintos episodios de confrontación pública y mensajes hostiles recibidos en redes sociales.
El caso ha abierto un nuevo debate sobre el uso de recursos policiales para la protección de determinados perfiles mediáticos o activistas, así como sobre los criterios que emplea el Ministerio del Interior para asignar este tipo de dispositivos.
Críticas desde el sindicato policial
Desde Jupol han insistido en que la movilización de cuatro agentes para un servicio de protección personal supone un importante coste económico, cifrado en torno a 12.000 euros, además del impacto operativo que tiene en la disponibilidad de efectivos policiales.
El sindicato sostiene que este tipo de decisiones deberían analizarse con transparencia y que es necesario explicar los motivos que justifican la asignación de recursos policiales de forma permanente.
Mientras tanto, el debate continúa abierto en el ámbito político y mediático sobre la proporcionalidad de estas medidas de seguridad y el uso de recursos públicos para su financiación.













