Sánchez financia con 1.000 millones de euros a Marruecos tras el caso Pegasus
La financiación concedida por España a proyectos en Marruecos a través del Fondo para la Internacionalización de la Empresa se ha disparado durante los últimos años. Según una investigación publicada por The Objective, los créditos FIEM aprobados para el reino alauí entre 2021 y 2026 alcanzan los 1.015 millones de euros, frente a los 207 millones contabilizados entre 2017 y 2020.
El incremento coincide temporalmente con uno de los episodios más delicados de las relaciones entre Madrid y Rabat: el espionaje mediante Pegasus al teléfono móvil del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ocurrido en mayo de 2021.
El diario dirigido por Álvaro Nieto sostiene que el contenido sustraído del terminal del presidente habría condicionado posteriormente la política española respecto a Marruecos, una tesis que fuentes de inteligencia citadas por el periódico vienen defendiendo en diferentes investigaciones. Sin embargo, la investigación judicial sobre Pegasus no logró determinar oficialmente la autoría del espionaje, por lo que la vinculación directa de Rabat no ha quedado acreditada judicialmente.
De 207 millones a más de 1.000
El salto económico es considerable. De acuerdo con los datos publicados, Marruecos recibió 207 millones de euros en créditos FIEM durante el periodo 2017-2020. Entre 2021 y 2026, la cantidad acumulada habría aumentado hasta los 1.015 millones, prácticamente cinco veces más.
Los FIEM no son subvenciones directas entregadas al Gobierno marroquí, sino instrumentos financieros públicos destinados principalmente a facilitar proyectos de exportación e inversión de compañías españolas en el exterior. El fondo depende del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa y permite financiar operaciones en las que participan empresas nacionales.
Una de las mayores operaciones aprobadas en los últimos años asciende a más de 750 millones de euros para financiar la adquisición por Marruecos de 40 nuevos trenes fabricados por la compañía española CAF. El convenio de crédito se articula entre el ICO y la Oficina Nacional de Ferrocarriles de Marruecos y cuenta con garantía soberana del reino alauí.
A esta cantidad se añaden otros 250 millones de euros del FIEM destinados al proyecto de construcción y explotación de la desaladora de Casablanca, en el que participa la española Acciona.
El giro español después de Pegasus
El espionaje al teléfono de Pedro Sánchez se produjo en mayo de 2021. Del dispositivo del presidente fueron extraídos alrededor de 2,6 gigabytes de información mediante el programa israelí Pegasus.
El Gobierno no hizo pública la intrusión hasta mayo de 2022. The Objective ha publicado posteriormente que Moncloa habría tenido conocimiento mucho antes de lo sucedido y que se produjeron contactos con Israel y Marruecos para gestionar las consecuencias del ataque.
La Audiencia Nacional terminó archivando la investigación al no poder determinar judicialmente la autoría de los ataques, entre otros motivos por la falta de colaboración de Israel. El Ejecutivo español, además, ha evitado confirmar si durante sus contactos bilaterales con Rabat llegó a tratar expresamente el espionaje.
En enero de 2022, según las fuentes de inteligencia citadas por The Objective, representantes españoles y marroquíes mantuvieron encuentros en Marrakech y Málaga con mediación israelí para cerrar la crisis diplomática entre ambos países.
Dos meses después, Pedro Sánchez protagonizó uno de los mayores giros de la política exterior española de las últimas décadas.
El presidente respaldó el plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental al considerarlo «la base más seria, realista y creíble» para resolver el conflicto, modificando la posición que España había mantenido durante décadas.
Marruecos, socio prioritario para Moncloa
Las relaciones económicas entre ambos países se han intensificado desde entonces. El propio Gobierno español ha destacado la presencia de más de 350 empresas nacionales en Marruecos y las oportunidades que representan las grandes inversiones previstas con vistas al Mundial de fútbol de 2030, que organizarán conjuntamente España, Portugal y Marruecos.
La estrategia de Moncloa presenta estos créditos como una herramienta para favorecer a las empresas españolas y su internacionalización. Especialmente significativa es la operación ferroviaria de 750 millones: el Ejecutivo calcula que el contrato adjudicado a CAF puede generar alrededor de 1.000 empleos directos anuales en España y otros 3.000 indirectos.
La controversia política, sin embargo, se centra en la extraordinaria aceleración de la financiación desde 2021 y en su coincidencia cronológica con el caso Pegasus, el giro sobre el Sáhara y el estrechamiento de las relaciones entre Pedro Sánchez y el régimen de Mohamed VI.
El Gobierno da 750 millones de euros para financiar el servicio de trenes de Marruecos













