Ciclistas españoles son brutalmente atacados por marroquís en la frontera de Melilla

Tres ciclistas melillenses han sido salvajemente atacados este domingo, tras ser golpeados con hachas, machotas y cuchillos, en la ciudad marroquí de Nador, a 15 km de la frontera de Melilla.
Según han denunciado y confirman fuentes policiales, los tres hombres, a la altura de las vías del tren, pasado el atalayón, han sido atacados con cuchillos, hachas y una machota, sufriendo cortes y contusiones.
"Es intolerable que deportistas melillenses, que además suponen un beneficio para Nador, porque comen o consumen en el país vecino, sean agredidos y que lleguen, incluso, a temer por su vida".
Un hecho, según afirman, que "no es aislado, sino que viene repitiéndose año tras año, sin que se hayan tomado medidas para acabar con esta inseguridad".
"Paramos en la ciudad de Nador, que está a 14 kilómetros de Melilla. Uno de nosotros se fue porque tenía más prisa y nos quedamos los tres a desayunar. Cuando íbamos con las bicis a la altura de las vías del tren, pasado el Atalayón, vimos a tres individuos a lo lejos y no nos gustó su actitud", cuenta Rafael al diario El Mundo. Sabían lo que iba a ocurrir, pero decidieron seguir adelante lo más rápido posible para dejar atrás a los tres individuos. No hubo suerte.
"Cuando llegamos a su altura, de repente empezaron a tirarnos piedras de grandes dimensiones. Uno sacó un hacha y otro una machota [un mazo] de construcción", denuncia. Y añade que, al pasar junto a uno de ellos, le tiró una piedra que le impactó en el abdomen. Pero continuó. Sacó el mazo, que le golpeó y le derribó de la bicicleta.
"Dejé la bicicleta y empecé a correr. No podía correr mucho por las botas y porque estaba herido. Me perseguía con un cuchillo y mi único medio de defensa era ir cogiendo piedras e ir tirándoselas", asevera este granadino afincado en Melilla desde hace 24 años y funcionario de la Administración de Justicia.
Rafael y su compañero Julio, que iba delante, pudieron escapar. Sin embargo, Miguel iba más atrasado y fue el peor parado. "Le asestaron con el hacha en el hombro derecho y una puñalada en el brazo derecho y en la pierna", relata.
Tras la agresión a Miguel, los tres jóvenes marroquíes se encaminaron a la carretera principal. Los españoles se montaron corriendo en la bici, sangrando, y se fueron dirección a la frontera para ir directamente al hospital de Melilla.
"No fue un robo normal porque no nos quitaron las bicicletas cuando pudieron hacerlo, ya que era lo más valioso. Buscaban hacernos el mayor daño posible", puntualiza Rafael, tras mostrar los puntos de sutura que ha recibido en la herida de la espalda. "Si le llega a dar más abajo, podría haber tocado una vértebra y haberse quedado tetrapléjico", le dijo el doctor a Miguel después de hacerse una resonancia.
Llegados a este punto, desde el PSOE han instado a Delegación del Gobierno, en manos del Partido Popular, a que exija medidas a Marruecos para garantizar la integridad de los ciclistas melillenses en Nador.
"El Gobierno de España debe velar por la seguridad y la integridad de los españoles aunque estos estén fuera del territorio nacional", han apuntado, y han instado a la Delegación del Gobierno a abordar específicamente esta cuestión con las autoridades marroquíes con objeto de ponerle pronta solución.












