Rajoy desvela su estrategia hasta el 1 de octubre: 'No haré nada'

rajoy-felipevi

resenas-de-casinos

Nadie sabe qué les espera a los catalanes de aquí hasta el 1 de octubre. Ni tampoco a Carles Puigdemont ni a Mariano Rajoy. No sabemos hasta dónde llegarán los independentistas con su objetivo de celebrar el referéndum ni tampoco cómo lo conseguirá evitar el presidente del Gobierno central. Lo único que parece claro es que el político gallego, famoso por su inmovilismo en este asunto, piensa seguir igual al menos hasta esa fecha y dejar en manos del Tribunal Constitucional la respuesta ante ese reto.

La negociación política o la apertura de los debates para una posible reforma de la Constitución llegarán, si acaso, después de ese domingo de otoño. "Antes del 1 de octubre no soy partidario de hacer nada", subrayó este lunes en los jardines de Marivent, adonde acudió para celebrar el tradicional despacho estival con Felipe VI.

Rusia Hoy

El PSOE anunció horas antes que en septiembre pedirá en el Congreso abrir una comisión de estudio para cambiar el modelo territorial y que se sienten las bases para una futura reforma de la ley fundamental. Los socialistas quieren que en esa mesa participen todos los partidos, también el PDECat y el PP. Rajoy no descartó este lunes que los populares se sumen, pero no lo hará nunca antes del anunciado referéndum.

Apuestas Deportivas

Los conservadores temen que cualquier gesto se pueda interpretar como una cesión a los independentistas. El jefe del Ejecutivo pidió al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, caminar juntos hasta el 1-O y no abrir ningún debate de fondo antes. El líder del PP considera que su partido, el PSOE y también Ciudadanos tienen que hacer frente juntos al reto planteado por la Generalitat porque si no cometerían "un gran error".

España, "un país serio"

"Ahora de lo que se trata es de que el 1 de octubre, España dé un mensaje al mundo de que es un país serio, donde se cumple la ley y los gobernantes están sometidos a su cumplimiento. Y después del 1 de octubre estaremos en un escenario distinto", respondió a la prensa, que se interesó por la propuesta de los socialistas. En su opinión, esos tres partidos en lo "esencial" piensan lo "mismo": están a favor de la unidad de España, la soberanía nacional y el principio de igualdad de los españoles. Por eso considera que no vale la pena discutir el "3% de los problemas" [sí, escogió esa cifra] ya que en el resto, "en el 97%", están de acuerdo.

Rajoy en ningún momento cerró la puerta a la reforma de la Constitución ni se mostró tan reacio como en otras ocasiones a tocar la ley fundamental (siempre recordaba estos meses atrás lo peligroso que es abrir este debate sin saber adónde se quiere llegar). Lo que sí hizo este lunes es señalar que la participación del PP es ineludible para cualquier modificación (no para que se inicie la discusión política), al igual que tampoco se podría hacer, apuntó, "sin los apoyos del PSOE y de C's y de otras fuerzas políticas".

"Muy contento" con el Constitucional

El presidente abordó este asunto con el jefe del Estado, pero no quiso dar detalles de cómo está viviendo Felipe VI este choque institucional. Rajoy confesó que él como jefe del Ejecutivo está "muy contento" y "satisfecho" después de que el Constitucional admitiera la semana pasada a trámite el recurso que interpuso su Gobierno contra la reforma del Parlament que permitiría la ruptura exprés.

El líder del PP recordó que si la Mesa de la Cámara catalana admite a trámite la ley del referéndum el próximo día 16 de agosto, el Ejecutivo central impugnará esa nueva decisión de Junts pel Sí y la CUP. "Es una nueva patada al sistema democrático", lamentó antes de volver a cargar contra los anticapitalistas. "Esa es la gente a la que algunos dejan que marque el rumbo en Cataluña y Marian Rajoy no se lo va a dejar hacer", sentenció.