Puigdemont negocia con La Moncloa autonómicas a cambio de no aplicar el 155

Puigdemont había anunciado su comparecencia pública a las 13:30 desde el Palau de la Generalitat. Todo parecía apuntar a que el president anunciaría la disolución del Parlament y la convocatoria de elecciones autonómicas. Una bomba sin precedentes, impensable en el imaginario colectivo del universo independentista. Tanto remar para morir en la orilla.
Sin aviso previo, lo retrasó una hora, a las 14:30. Y apenas unos minutos antes de la cita señalada, el servicio de prensa lo volvería a anular. Sin más explicaciones. Hasta nueva orden.
Fuera, a las puertas de la Generalitat, cientos de independentistas empezaban a llenar la Plaça Sant Jaume con gritos de indignación. Reinaba el desconcierto.
Sin embargo, a medida que han ido pasando los minutos las versiones han empezado a variar ligeramente, en esta carrera de despropósitos. Todo pende de un hilo.
Los diputados de ERC se marchan llorando: 'Se ha acabado todo' https://t.co/bnmkTPgBuz pic.twitter.com/ZI3hfLu0Qz
— MEDITERRÁNEO DIGITAL (@MediterraneoDGT) 26 de octubre de 2017
Según anunciaba TV3 al filo de las 4 de la tarde, el president Carles Puigdemont estaría encerrado en su despacho, reunido con el vicepresidente Oriol Junqueras, con línea permanente con La Moncloa, y a la espera de firmar el decreto oficial de convocatoria de elecciones.
La Generalitat exige al Gobierno central que no se aplique el artículo 155 de la Constitución cambio de disolver el Parlament y la celebración de unos comicios autonómicos, con una vuelta implícita a la legalidad y el marco del Estado.
Simultáneamente a la celebración del pleno del Senado en Madrid que debe aprobar las medidas del Consejo de Ministros para intervenir la autonomía de Cataluña.
La negociación la estarían canalizando a través de los expresidentes Mas y Montilla y desde fuentes del Gobierno vasco, con el lehendakari Iñigo Urkullu a la cabeza.
La CUP ya habla de 'traición' de Puigdemont y clama venganza https://t.co/KXjx2tuQ9t pic.twitter.com/4p0Q3g1lNA
— MEDITERRÁNEO DIGITAL (@MediterraneoDGT) 26 de octubre de 2017













