El KGB de Carmena: la Policía de Madrid denuncia a 'Militaria' por un delito de odio

La unidad contra los delitos de odio de la Policía Municipal, bautizada Gestión de la Diversidad, ha trasladado a la Fiscalía de Madrid una docena de denuncias en sus primeros meses de funcionamiento. Dos de los casos delatados ante el Ministerio Público han sido en la feria No Solo Militaria, celebrada los pasados días 6 y 7 de mayo en la capital, por «edulcorar o trivializar la idea del genocidio mediante libros que se vendían en varios de los stands», según la Policía.
Lo publica el diario El Mundo.
Bajo el paraguas del coleccionismo militar y la recreación de batallas, en esta feria se vendían libros que "promovían la discriminación racial y la xenofobia", según descubrieron los agentes. En su informe, acusan de los delitos de odio al promotor del evento por no controlar los artículos a la venta.
En esta feria militar, los agentes de la Policía Municipal también han expedientado a los promotores en aplicación de la Ley de Espectáculos Públicos y Actividades Recreativas (LEPAR) de la Comunidad de Madrid, que prohíbe los actos en los que se promueva el racismo y la xenofobia. Sólo por este hecho se podría multar con hasta 60.000 euros a los organizadores de esta feria militar, que se celebra dos veces al año en el pabellón de Cristal de la Casa de Campo.
El grupo policial de gestión de la diversidad tiene como principal objetivo luchar por garantizar la igualdad y perseguir los delitos de odio. Los agentes investigan cualquier hecho de intolerancia y discriminación que ocurre en la ciudad de Madrid, sea infracción penal o no. Además, elabora protocolos de actuación policial en materias de discapacidad, libertad religiosa, colectivo LGTB, racismo y xenofobia y están integrados en una red de policías europeas.

Otras dos actuaciones de esta unidad fueron la serie de denuncias contra el autobús puesto en circulación por la organización HazteOir por mostrar su rechazo a la transexualidad y por la presunta violación de la ley regional sobre la LGTBfobia. El anuncio naranja que empapelaba dicho vehículo decía: «Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen. Si naces hombre, eres hombre. Si eres mujer seguirás siéndolo».
En este caso, los policías municipales fueron pioneros al aplicar el artículo 510 del Código Penal y denunciar el autobús por atacar la dignidad de las personas por su orientación e identidad sexual. «Fuimos los primeros en poner el foco en la negación de esa realidad», señala uno de los agentes. Gracias al atestado de la unidad se prohibió circular al vehículo por todo el territorio nacional.
De los 12 informes realizados hay uno que ya se encuentra muy adelantado. Se trata de la denuncia contra el movimiento Reconquista que lanzó decenas de consignas bajo el lema: «Refugiados, no bienvenidos». Las diligencias penales están ya muy avanzadas al considerar la Fiscalía de Madrid que hay un claro delito de racismo y odio y se han trasladado al juzgado. En estas pesquisas, los agentes además localizaron la sede de este grupo en Madrid que atacó también a políticos (entre ellos, la presidenta regional, Cristina Cifuentes, y la alcaldesa, Manuela Carmena) y a colectivos musulmanes.













