Niños de Mallorca entrenan en una pista pública a oscuras, con grietas y riesgo de morir electrocutados

La degradación social sigue haciendo mella y castigando a las Islas Baleares. Al paro, el auge de la inseguridad ciudadana, el aumento de la delincuencia y las consecuencias directas del denominado ‘turismo de borrachera’, se ha sumado ahora la devastación producida por los desastres naturales. Hay poblaciones que estuvieron la semana pasada ¡tres días! sin luz ante la desesperación de sus vecinos.



















