Escándalo por la foto de dos jóvenes mofándose del asesinato de Miguel Ángel Blanco

Asco. La miseria moral de algunos, parece no tener fin. Si pensábamos que ya no se podía caer más bajo para conmemorar el vigésimo aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco, estábamos muy equivocados.
Ya no es solo la controvertida decisión de diversos consistorios, controlados por la izquierda en toda España, de no celebrar homenajes en recuerdo del concejal de Ermua, entre ellos quizás el más sangrante, con el caso de Madrid, y la polémica de Manuela Carmena de negarse a colgar una simple pancarta.
Ahora, la enésima víctima de ETA, la que nos cambió a todos y marcó el principio del fin de la banda, también se ha convertido en objeto de mofa constante. Tal increíble como repugnante.
Aunque parezca difícil de creer. Una joven, junto al que parece su pareja, subió una fotografía a Facebook que no deja lugar ni atisbo de duda.
Frente a la fachada principal del Ayuntamiento de Oviedo, en el que cuelga un tifo en memoria del vigésimo aniversario de su asesinato "20 años Miguel Ángel Blanco", aparecen los dos, sacando la lengua en actitud burlona, apuntándose con dos dedos directamente a la cabeza, simulando un arma (a Miguel Ángel Blanco lo mataron con un tiro en la nuca), y bajo la frase "¡Saluda al cielo!" y el emoticono de una pistola.
Qué dos jóvenes tan simpáticos y encantadores... Qué buen gusto... Qué calidad humana... No les parece? @policia @guardiacivil pic.twitter.com/FVWYPRkV3T
— María Jamardo (@MariaJamardoC) 13 de julio de 2017
En su perfil oficial de Facebook, la joven asturiana se define públicamente como activista de izquierdas y feminista.
Hace apenas unas horas, y ante el revuelo generado, L.C. escribía un breve post de disculpa:
"Irene Carril y Pelayo Serantes:
Queremos comunicar nuestras más sinceras disculpas por todo este malentendido de la foto, decimos malentendido porque no era nuestra intención hacer daño a nadie ni que nadie se sienta afectado, no somos así. Estamos totalmente en contra de cualquier tipo de terrorismo y de las muertes causadas. El hecho de esta foto no dice quienes somos, ni como somos, hemos cometido un error muy grande y por ello estamos muy arrepentidos, puede que algunos sigan con la historia pero pedimos por favor que no se siga con la difusión todos somos personas y cometemos grandes errores, así que absteneros por favor a hablarnos por privado con insultos y amenazas. Gracias".

Este caso recuerda poderosamente a otro tan reciente como sonado. La condena a Cassandra Vera, el transexual murciano, sentenciado a un año de prisión y siete de inhabilitación absoluta por humillación a las víctimas del terrorismo.
En su perfil oficial de Twitter, Ramón Vera (su verdadero nombre) escribió diversos mensajes en los que se burlaba, entre otros, del asesinato de Carrero Blanco y del estado de salud de Cristina Cifuentes, actual presidenta de la Comunidad de Madrid, a la que deseaba públicamente la muerte, mientras estaba ingresada en la UCI tras su gravísimo accidente de moto.
La defensa de la tuitera, que contó con todo el respaldo político de Podemos y de la izquierda mediática nacional, alegó que se trataba solo de "humor", acuñando el ya famoso eslogan de que "el humor no tiene límites".
Una excusa que también le valió a Guillermo Zapata, hoy concejal de Ahora Madrid. En su perfil de Twitter hizo varios chistes sobre el holocausto nazi: "¿Cómo meterías a cinco millones de judíos en un 600? En el cenicero" y sobre otra víctima de ETA, la joven Irene Villa.
En el caso del edil podemita, que ha abandonado las filas moradas por negarse a donar parte de su sueldo, la Audiencia Nacional le absolvió y la causa ha sido archivada.

Hay que ser moralmente un miserable y una bazofia de persona total para reírte de una víctima del terrorismo. Y aquí no valen excusas, ni siglas, ni apelaciones religiosas. No cuela. Es una cuestión de simple dignidad humana. Ojalá caiga sobre ellos todo el peso de la Ley. No todo vale.














