El marroquí detenido por el asesinato del sacristán entró en España de manera ilegal

Yasin Kanza, el detenido por asesinar con un machete a un sacristán en el exterior de la iglesia de Nuestra Señora de La Palma de Algeciras (Cádiz) y herir a varias personas, se encontraba en situación irregular en España y estaba pendiente de expulsión.

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Conforme a la Ley de Extranjería, se le abrió expediente administrativo pero al carecer de antecedentes por ningún delito en España quedó en libertad, tal como explican fuentes policiales.

La Audiencia Nacional ha abierto una investigación por delitos de terrorismo, que ha recaído en el Juzgado Central de Instrucción Número 6, que es el que estaba de guardia.

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El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajará este jueves a Algeciras (Cádiz) tras suspender su agenda en Estocolmo, donde estaba previsto que se reuniera con sus homólogos de la Unión Europea.

Tal y como ha publicado hoy el diario El Mundo, la Policía había extremado la vigilancia sobre Yasin Kanza hacía cuatro días. De 25 años y origen magrebí, llevaba en Algeciras desde el verano en situación irregular y su actitud «esquiva» y la elección del barrio en el que se había instalado no tardaron en llamar la atención de los agentes, que desde entonces siempre le tuvieron en su radar. Los motivos: la zona marginal en la que se movía, su «afán» por ocultarse ante la presencia de los agentes y las miradas «agresivas» a las patrullas que se acercaban a un núcleo regido por el tráfico de drogas, la inmigración ilegal y la explotación sexual.

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La Policía lo tenía controlado, según revelan fuentes de la investigación.

Como muchos otros extranjeros que residen de forma ilegal en España, el marroquí Kanjaa se aprovechó de la falta de contundencia y de las rendijas del sistema para eludir su deportación. Ayer irrumpió en la Iglesia de San Isidro y se encaró con el párroco y los feligreses. Tras su expulsión, agarró un machete y regresó al mismo escenario. Allí el sacristán evitó una masacre. Se encaró al terrorista para evitar que este accediera a las clases donde media docena de niños estaban recibiendo catequesis y terminó asesinado a machetazos ya fuera del templo.

El caso está manos de la Comisaría General de Información, que investiga las posibles conexiones de Kanjaa con el radicalismo islamista, además de intentar averiguar la razón por la que permanecía en España a pesar de contar con antecedentes por delitos contra la Ley de Extranjería.

Atentado yihadista en Algeciras: un marroquí mata a machetazos a un sacristán católico