Activistas de ultraizquierda acampan en Sol para luchar contra la especulación de la vivienda

La Puerta del Sol de Madrid ha vuelto a amanecer cubierta de tiendas de campaña quince años después del 15-M. Cientos de activistas vinculados al movimiento por la vivienda permanecen concentrados en pleno centro de la capital para exigir al Gobierno nuevas medidas sobre alquileres y desahucios y advierten: “O cae el rentismo, o cae el Gobierno”. 

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La acampada comenzó durante la noche del sábado 26 de septiembre después de la manifestación convocada a raíz del desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que tuvo que abandonar la vivienda de Madrid en la que llevaba viviendo alrededor de siete décadas. Parte de los manifestantes regresó posteriormente a Sol y comenzó a instalar tiendas de campaña. 

Según datos de la Delegación del Gobierno recogidos por Europa Press, unas 500 personas amanecieron este domingo en la plaza, distribuidas en alrededor de un centenar de tiendas. La manifestación previa había congregado a unas 25.000 personas, también según cifras de la Delegación. 

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El Sindicato de Inquilinas quiere mantener la presión hasta el martes

Detrás de la movilización se encuentra el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid, que hizo un llamamiento a continuar la protesta y ha convertido la Puerta del Sol en el epicentro de sus reivindicaciones.

Los activistas reclaman al Ejecutivo la aprobación en el próximo Consejo de Ministros del martes del denominado por los convocantes “decreto Maricarmen”, un paquete de medidas sobre vivienda que quieren que incluya, entre otras cuestiones, una mayor protección frente a los desahucios y contratos de alquiler indefinidos.

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Una de las portavoces del colectivo, Alicia del Río, aseguró desde la propia acampada que permanecerán en Sol y calificó la movilización como un “punto de no retorno”, reclamando medidas inmediatas al Gobierno.

La portavoz Valeria Racu lanzó además durante la protesta una advertencia directa al Ejecutivo: “El martes sí o sí tiene que aprobarse el decreto Maricarmen. O cae el rentismo o cae el Gobierno”. 

Una imagen que recuerda inevitablemente al 15-M

La escena recuerda a la histórica acampada del 15-M de 2011: tiendas de campaña, sacos de dormir, pancartas y asambleas han vuelto a ocupar una plaza que se convirtió entonces en símbolo de las protestas contra la crisis económica y el sistema político español.

Este domingo podían contabilizarse ya cerca de 150 tiendas, según informaciones publicadas durante la jornada, mientras los organizadores mantenían su intención de continuar la movilización al menos hasta conocer la decisión del Gobierno sobre el decreto de vivienda.

Durante la primera noche no se registraron incidentes relevantes, según EFE y RTVE. 

El desahucio de Maricarmen, detonante de las protestas

El caso de Maricarmen Abascal se ha convertido en el principal símbolo de esta nueva movilización. La mujer, de 87 años, residía desde hacía décadas en una vivienda de alquiler en Madrid y se enfrentó a varios intentos de desahucio después de que cambiara la propiedad del inmueble.

El conflicto se agravó después de que se le exigiera un alquiler de hasta 2.650 euros mensuales, frente a los aproximadamente 500 euros que venía pagando, según la información publicada sobre su caso.

Su situación ha movilizado a diferentes colectivos sociales y ha servido al Sindicato de Inquilinas para intensificar su campaña contra los elevados precios del alquiler y reclamar cambios legales.

La presión se dirige ahora directamente hacia Pedro Sánchez y el Gobierno central, aunque la acampada se desarrolla paradójicamente frente a la sede de la Comunidad de Madrid, situada en la propia Puerta del Sol.

La incógnita es ahora cuánto tiempo permanecerán las tiendas en el centro de Madrid y si la protesta consigue extenderse a otras ciudades. Los organizadores ya estudian nuevas movilizaciones mientras esperan la decisión del Consejo de Ministros.

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