Ábalos ronca como un cerdo y no deja dormir a Koldo en su primera noche en prisión
La primera noche en prisión de José Luis Ábalos y Koldo García ha dado para todo tipo de comentarios… y también para bromas entre internos y funcionarios. Según fuentes penitenciarias que prefieren mantenerse en el anonimato —y sobre todo, conservar el humor— la convivencia entre el exministro y su exasesor habría arrancado con un pequeño problema logístico: los ronquidos de Ábalos.
Al parecer, y siempre según el relato jocoso que circula en los pasillos, Koldo habría pasado gran parte de la noche girándose, suspirando y mirando el techo, mientras su compañero de fatigas judiciales roncaba como si no existiera un mañana.
Según fuentes consultadas, ambos compartieron celda en el módulo de ingresos y "estuvieron hablando hasta altas horas de la noche", en torno a las 02:30 horas de la madrugada de este viernes.
Las mismas fuentes relatan que a estas horas incluso fueron advertidos por personal funcionario de la prisión de Soto de Real para que "guardaran silencio". Tras ello, Ábalos sí se quedó dormido, mientras que Koldo "no consiguió pegar ojo por los ronquidos de su compañero de celda", señalan.
Los dos ingresaron en Soto del Real este jueves por orden del juez Leopoldo Puente tras su llegada en un furgón de la Guardia Civil a las 18:09 horas.
La convivencia promete: de despacho ministerial a litera penitenciaria
La pareja profesional más comentada de la política española ha pasado de los despachos oficiales a compartir la banda sonora nocturna.
Que dos protagonistas de una de las principales tramas de corrupción de la política de nuestro país terminen compartiendo espacio, rutina… y ronquidos nocturnos, es una de esas escenas que solo pueden pasar en España.
Quién le iba a decir a Koldo que su principal penitencia iban a ser los ronquidos de su compañero de celda. De Soto del Real directamente a Netflix.













